Pensamiento estratégico

La fragmentación de las cadenas de valor industrial y el desorden económico: la importancia de la asociatividad

El caos económico de Venezuela, debido a la escasez, a los costos de búsqueda y espera en colas de:

Insumos,
Partes,
Piezas de recambio y
Equipos y maquinarias,

Ha generado una fragmentación de la actividad productiva del país, con una caída brutal de la producción de bienes y servicios. La ruptura de las cadenas de valor tiene un efecto multiplicador recesivo por caída simultánea de la producción de sectores industriales interrelacionados y por la reducción de la eficiencia. El sistema se hace ineficiente por las pérdidas de las economías de escala, al distribuir una mayoría de costos y gastos fijos de hacer y vender entre una producción disminuida.

Los fallos del mercado bajo el socialismo del siglo XXI (II)

Definitivamente bajo el socialismo del siglo XXI los fallos de la economía de mercado se transforman en fallos de mercados paralelos. Las regulaciones y la gestión pública formulada ignorando la capacidad de respuesta del mercado, no solo acrecientan los fallos del mercado sino que dan origen a otros fallos propios de las regulaciones, tanto o mas graves que los propios problemas que pretende corregir. Se recrea todo un síndrome donde cada regulación da origen a otra mas intensa con mayor costo y destrucción de valor social.

La rentabilidad de una empresa ajustada por inestabilidad económica: ¿Será rentable su empresa en un ambiente de desorden económico?

Extracto El desorden económico lo caracteriza una situación extrema de entorno económico, con fuerte intervención gubernamental, elevado riesgo país, insuficiencia estructural de reservas internacionales netas, alta inflación y escasez. Una…

Cultura Gerencial, Retórica y Poder en Venezuela

Durante los últimos diez años no sólo a nivel político se ha presenciado cambios importantes en el comportamiento del venezolano, es bien evidente como la polarización se ha enraizado en el modo de vida, con sólo escuchar a cualquier persona se nota el cambio. Hace unos treinta años únicamente en ambientes de taberna se manejaba un lenguaje carcelario, hoy es común ver desde niños, jóvenes, adultos y ancianos utilizando una jerga donde predominan improperios e insultos, resulta imposible sostener una discusión entre adversarios sin alguna ofensa.