La urgencia de un discurso sobre los procesos esenciales de la crisis venezolana y de los acontecimientos inevitables que vendrán

Desde las emociones a la sensatez

En Venezuela, el tiempo se consume en debates con una carga emocional que reduce lo crucial al mundo de las representaciones mentales mentales infundadas. Es la preeminencia de la acción, sujeta a un imaginario especulativo de lo que acontece y de lo que puede ocurrir. Hay un abandono de la reflexión sobre los asuntos con evidente certeza e impactos sobre el futuro próximo. Está ausente el ejercicio sosegado de los acontecimientos, como sujetos de análisis y comprensión, domina una aproximación supuestamente práctica y utilitaria, aparentemente cargada de crítica, pero definitivamente trágica, pues el tiempo pasa y las acciones quedan supeditadas a la hoja de ruta de los adversarios de la democracia.

La gente vive en un contexto imaginario que se toma como real, llenando su pensamiento de una cotidianidad común, totalmente alejada de la sensatez. Es el mundo de lo aparente, que se observa en la superficie, no es de los procesos realmente esenciales, cuya explicación queda sujeta a la manipulación, al reforzamiento deseos mediáticos de lo que se quiere escuchar, de prejuicios de lo que sucede. Es un discurso que, a fuerza de repetición, da al imaginario de lo aparente, una condición natural, fuera del alcance de la evidencia y de la consistencia teórica.

En lo económico es urgente asumir la necesidad de:

  • En tiempo real, cerrar la brecha de la insuficiencia estructural de divisas, con un financiamiento equivalente a 12.000 millones de $USD de capacidad para importar alimentos y medicinas y otros 20.000 millones de $USD para reactivar la base productiva del país (los números son referenciales, el contenido importante y crucial),
  • En corto plazo (seis a doce meses), el consenso para asegurar la estabilización por la vía de un acuerdo de Reformas Económicas e Institucionales como lo son: la legitimidad, autonomía e independencia de los poderes públicos, el marco regulatorio libre de incentivos perversos y la lucha contra la pobreza a través del empoderamiento. Estos son los componentes esenciales para el restablecimiento de los mecanismos cuasi-autorreguladores, del funcionamiento de la economía. Un entorno libre de la asfixia regulatoria y del aprovechamiento interesado de quienes tienen poder económico o político.
  • En el largo plazo (cinco a quince años), ejecución del programa de despegue económico, fundado en la innovación frugal, la creación de un mecanismo auto regulador de las contingencias económicas, políticas y sociales, y en la cooperación. Todo orientado hacia la liberación de las potencialidades de lo local y lo regional, mediante el empoderamiento.

En lo político es urgente asumir la necesidad de:

  • Ser auténticos demócratas que jamás cuentan entre sus alternativas políticas la abstención, ésta estrategia se corresponde con ideologías cuyo propósito es quebrar el sistema democrático. Un defensor de libertades jamás renuncia a su derecho al voto así le hagan trampa o le opongan obstáculos. No se puede seguir subyugado a una cultura política anclada en el pasado que, privilegia mezquinos intereses, es predadora, irresponsable e individualista. Sin conciencia cívica, las actuaciones dependen más del estado emocional y anímico de la gente que, de una sólida ideología emprendedora y de una visión compartida de país. Estas son las verdaderas razones profundas de este desastre político. Hay que ir a la recolección de firmas así sea con una sola máquina de votación y en un solo lugar, es una cuestión de principios.
  • Todo evento posee dos caras una buena y otra mala, toda acción da lugar a una reacción. Los gobiernos autoritarios siempre se arrogan la fuerza, la robustez, los recursos, el sometimiento y el control de casi todo, hasta del contexto donde se dan los acontecimientos. El autoritarismo depende absolutamente de que todos los procesos estratégicos operen como un mecanismo de relojería, es su debilidad. Los defensores de una democracia aparentemente frágil, si tienen la flexibilidad de cambio, la diversidad, y ante todo, la consistencia en términos de valores y principios, y se organizan, en función de sus propósitos fundamentales, de su fuerza moral y se galvaniza para triunfar en el proceso de recolección de firmas, triunfarán.
  • Una acción no impide otras, las otras acciones deben ser asumidas como complementos, pero jamás como distractores de lo fundamental, de nuestra propia hoja de ruta, no nos debemos apartar de nuestra guía: reconciliación, unidad y cambio. 
  • Todos los frentes son importantes y todas las tareas necesarias. Hay que copar las redes, las calles, las aulas, todos los espacios con los recursos que les son inherentes. El discurso debe ser coherente, consistente y con evidencias, en cualquier plano, de modo que lo circunstancial, la disidencia, el desacuerdo den lugar a una aproximación de orden superior y no a una erosión de nuestra posición. Si lidiar con la verdad es difícil, las tiene peor quien vive de la falacia, la manipulación y la perversidad. Admitamos nuestras diferencias como una fortaleza y no como fuente de desavenencia y desunión.  


Categorías:Economía, Política

Etiquetas:, , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: