De la anti-economía populista tenebrosa a la sensatez de la economía de mercado

Venezuela posee una economía dirigida por gente que desconoce los principios elementales de la disciplina, hay una cultura que lo promueve: la del voluntarismo redentor, cuyo único logro dudoso fue el de la independencia de los pueblos sudamericanos. Es un voluntarismo sostenido sobre la muerte, en el pasado por la vía de una declaración de guerra a muerte y en el presente por extensión de la creencia de que solo las intenciones bastan, sin necesidad de organización, ni esfuerzo productivo. Esta búsqueda solo tuvo dos periodos de estabilidad económica bajo democracia (siendo bien laxos en el criterio), el primero, entre el final de la dictadura gomecista y el gobierno de Rómulo Gallegos, y el segundo, entre el Gobierno de Rómulo Betancourt y el primer gobierno de Rafael Caldera. Luego de esos lapsos, ni siquiera durante los períodos de altos precios del petróleo, hubo estabilidad de precios, son 32 años seguidos con una inflación anual galopante superior a dos dígitos y 44 años con alta inflación, superior a 5% anual. Durante los últimos 82 años de vida republicana solo durante 28 años hemos tenido estabilidad y democracia.

Los economistas, más renombrados y mediáticos de Venezuela, tienen posiciones y propuestas diversas sobre el cómo salir de la crisis, nos atrevemos a afirmar que si se implementa cualquiera de esas reformas económicas e institucionales, desde una economía de mercado dolarizada con la mínima regulación posible, hasta otra con una economía de mercado, con ajuste flexible de tasa cambio y regulaciones al estilo de países socialistas nórdicos, la inflación pasaría a la historia y los problemas económicos fundamentales desaparecerían. Es condición necesaria resolver el problema institucional rescatando y fortaleciendo la democracia, y será condición suficiente de estabilización económica, asumir una propuesta consistente, sujeta a mejora continua con base en ensayo y error, entre las variantes de política económica sugeridas. El desafío es grande pues toca un modelo populista con 72 años de reinado en Venezuela, que ahora se ha constituido en moda política mundial, la tarea es compleja y difícil.

Más sobre la anti-economía:

Anti economía – primera parte

Anti economía – segunda parte

Anti economía – tercera parte

Una propuesta:

Plan de Reformas Económicas e Institucionales

Anuncios


Categorías:Economía, Política

Etiquetas:, ,

1 respuesta

Trackbacks

  1. El populismo: la ideología como coartada en el mecanismo de perpetuación (antifragilidad) del autoritarismo – Prospectiva y Previsión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: