Sobre la manipulación del discurso político en Venezuela

A comienzos de esta semana nos sorprendió el alto nivel del debate realizado entre los candidatos presidenciales de Colombia. Estamos acostumbrados en la mayoría de las naciones latinoamericanas, y más particularmente en nuestra Venezuela, al uso extenso e intenso de falacias para tratar de convencer a los electores. Nuestros debates están cargados de ataques a la persona y no organizados alrededor de la argumentación sobre las ideas y propuestas de gobierno.

En el caso particular de Venezuela la falta de consistencia en el discurso se observa cuando se pretende endosar a ideologías y escuelas de pensamiento argumentaciones que no se corresponden con las fuentes originales. En la retórica política venezolana se permite afirmar que Jesucristo y Simón Bolívar fueron socialistas, de la posibilidad de crear un “hombre nuevo” a través de la ingeniería social, de presentar a la teoría del valor trabajo como la última realización del marxismo, del intento de mostrar como democracia al pensamiento único y control hegemónico de los poderes públicos.

Las fuentes de creación más importantes del marxismo contemporáneo ofrecen sus explicaciones de manera académica y no con un lenguaje de evangelización política: Roemer en los temas políticos, Przworski en temas de democratización y Elster en teoría económica del comportamiento humano; no es la práctica populachera, ideologizada y panfletaria bien diferente del socialismo del siglo XXI de dudosa filiación marxista. El mismo Przeworski opina sobre la traición del comunismo a la clase obrera, y del cómo llega a concluir que es marxista mas no comunista:

“I saw communism as a bureaucratic regime that betrayed the working class. I never had pro-communist sympathies; I was a Marxist opponent of communism. As I mentioned earlier, this got me into trouble in Poland in the mid-1960s when I participated in a study group that criticized the communist party for oppressing workers. I found myself at the extreme opposite side of this coin, so to speak, when, in the early 1990s, I saw that neo-liberal economic policies were not, in fact, an application of neo-classical economic theory.

There is no support in neo-classical economics for neo liberalism. As you can see from these examples, I went to the sources and tried to distinguish theory from ideology. So, I was an anticommunist and also a Marxist.”

Esa evolución reciente del marxismo define de manera clara sus criterios de demarcación que facilitan la refutación y la argumentación académica. Hay un gran esfuerzo que permite el dialogo al expresar las teorías en forma consistente, clara y rigurosa más allá del proselitismo político.

En nuestra opinión en el socialismo del siglo XXI se elude todo planteamiento académico sujeto a reglas, en virtud de que su ideología posiblemente esté más emparentada con el autoritarismo con el nacional socialismo y con el fascismo italiano que con los ideales que pretende divulgar.

En el último número de la revista “Cuadernos”, de la Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo (APUC), el Profesor Frank López ofrece un interesante escrito donde se identifica una relación entre ideas sobre la Educación como política de Estado donde el análisis devela como detrás de un lenguaje aparentemente marxista se esconden aproximaciones propias del nacionalsocialismo y del fascismo (hemos incluido en un post de esta bitácora extractos del mismo).

Una documentación sobre el marxismo analítico puede ser revisada en los siguientes enlaces:

http://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n50p155.pdf

http://www.insumisos.com/lecturasinsumisas/CULTURA%20Y%20DEMOCRACIA%20DE%20PRZEWORSKI.pdf

http://www.independent.org/pdf/tir/tir_02_2_wohlgemuth.pdf

http://www.fljs.org/uploads/documents/OxfordConference.Short.pdf

Las fuentes bibliográficas de referencia fundamental:

J. Roemer, Analytical Marxism, Cambridge UP, 1986.

A. Przeworski, “marxismo y elección racional’, en: Zona Abierta, No. 45, España, octubre diciembre de 1987.

J. Elster, Tuercas y tornillos, Gedisa, Barcelona.




Categorías:Política, Sociología

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