Entrevista sobre el tema del dólar paralelo en Venezuela (Francisco J Contreras M)

Entrevista sobre el tema del dólar paralelo.
Hay quienes piensan que los llamados “bachaqueros”, “raspacupos” y que gente como la de “dólar today” son responsables de los males que sufren los venezolanos: ¿Cuál es su opinión?.
Pensar en «dólar today», en los «bachaqueros», los «raspacupos», y lo que invente la locuacidad del venezolano, como fuente de los males es un error, son los eslabones más débiles de un entramado de complicidades, desde donde alcance su imaginación, provocado por la mala política pública y por la debilidad institucional de Venezuela.
Aquí y en cualquier lugar del mundo, el problema no está en la gente, está en los gobernantes y en los gobiernos, es allí donde se encuentra el origen de los males. Ese mismo venezolano, fuera de su país no podría “raspar cupos”, pues no existen cupos, no estaría en una esquina de Lima haciendo eso que llaman “bachaqueo”, pues allí hay abundancia, hasta en el mas modesto abasto, en Ecuador, nadie estaría pendiente del “dólar paralelo”, no existe. Se imagina usted en Santiago de Chile ver a un ciudadano ofreciéndole a un Carabinero un “dinerito” porque violó una norma de tránsito, o viceversa al Carabinero extorsionando al infractor. Son problemas de Gobierno.
Tendrá “dólar today” la responsabilidad de la fijación del precio del dólar paralelo?.
El estudio de las series cronológicas del llamado dólar paralelo, valida con altos niveles de correlación, que la liquidez monetaria y el nivel de reservas internacionales guardan relación con la información sobre el llamado dólar paralelo. Creemos que quienes tienen en sus manos la creación de dinero y la administración de las divisas tienen la influencia decisiva en lo que acontece en esos mercados tanto en el formal como en el llamado paralelo.
Los mercados llamados paralelos no surgen de la nada y tampoco obedecen a estados de indeterminación, tienen sus causas y también sus inductores. En el caso venezolano, esencialmente, la creación de dinero mas allá de la capacidad productiva y de importación y las regulaciones de precios, pueden tener mas contenido explicativo de lo que se piensa.
¿Quiénes tienen poder de influencia en esas variables y sobre el mercado paralelo?.
Primero: los operadores que manejan los recursos financieros de quienes generan divisas en Venezuela. No requiere una profunda reflexión identificar quién es el único exportador y quién administra esas divisas.
Segundo: las contratistas extranjeras de países amigos que operan en el país y que requieren divisas tanto para importar como para repatriar divisas.
En nuestro país desde el primer gobierno del Sr. Carlos Andrés Pérez, se han creado fondos de reservas de divisas, cuyo nombre cambia con cada gobierno pero cuyo propósito es el mismo: estabilizar la volatilidad del mercado petrolero, acumulando fondos cuando los precios son altos y utilizándolos cuando caen. Esto nunca se ha cumplido y por supuesto ahora con la caída del precio del petróleo estamos con una insuficiencia de medios de pagos internacionales.
¿En febrero las reservas internacionales aumentaron: ¿Por qué no baja el paralelo?.
Porque el Gobierno ha optado por asegurar reservas, no liquidando divisas, difiriendo compromisos con el sector privado, de modo que en ese mes las reservas han aumentado en 2.000 millones de USD. Es decir prefiere la escasez de componentes industriales, materias primas y bienes importados y pagar el servicio de deuda a los acreedores extranjeros.
El Gobierno sabe de la debilidad mediática de sus adversarios en el endoso de la escasez, sabe que los expertos y los medios no pueden ver un “trapo rojo” porque embisten, contra, por ejemplo: «bachaqueros», «dólar today», «raspacupos»…
Todo el mundo anda en alarma, dicen “quien ganaba Bs 300.000 mensuales ahora apenas tiene una remuneración en dólares de 1.071 $ USD”: ¿Es cierto?.
Falso, me remito a la evidencia: hagan una comparación de si con 100 USD en EEUU, pueden comprar lo mismo que en Venezuela con Bs 28.000.
Claro habrá cosas que validan la afirmación y otras que la refutan, pero esto no refuta mi hipótesis del conjunto o de la canasta básica.
¿Los ajustes de sueldos y salarios son una solución al problema de la inflación?.
Nunca, a la inflación analíticamente jamás le ganaran quienes solo tienen sueldos y salarios como ingresos, los ajustes se hacen con retrasos y toda vez que en un mes cambien los sueldos y salarios, cambiará de nuevo en el nivel mes siguiente el nivel de precios. Los salarios no sensibles al alza 100% con la inflación.
¿Está dolarizada la economía venezolana?.
Si estuviera dolarizada todos los bienes y servicios, sueldos y salarios, tuvieran precios conocidos por todos, tampoco hay dólares disponibles, ni libre convertibilidad, entonces no está dolarizada.
Si la inflación deriva en hiperinflación y se destruye el sistema de precios, las nuevas unidades monetarias podrían ser cajitas de fósforos, laticas de sardinas, …, no serán los dólares, no es un medio de pago disponible.
Eso si, el dólar americano sin duda, guste o no, es el medio de pago del comercio internacional, no tiene competidor.
¿Quién se beneficia con la inflación?.
Cuando los precios aumentan también aumenta la recaudación proveniente de los tributos al valor agregado (IVA) porque su base de cálculo es la facturación, igualmente los tributos municipales. Podría ocurrir que aún cuando en términos constantes el ingreso real sea menor (por pérdida de poder adquisitivo), el ingreso nominal sea mayor y también sea mayor la utilidad neta a declarar a efectos de impuesto sobre la renta. Es decir que los gobiernos ven indexados sus ingresos con la inflación, mejor que cualquier otro actor socioeconómico.
Sobreponerse a la inflación con un esquema de control de precios, regulaciones de toda naturaleza, solo es posible para organizaciones que puedan iniciar proyectos con recursos de deuda y no con aporte propio. Si se tiene capacidad para tomar deuda, con una tasa de interés de 24%, es posible sobrevivir.
Por ejemplo, con unas condiciones como muestra la tabla a continuación, es posible emprender proyectos, pues bastaría que el proyecto ejecutado genere un flujo de efectivo que permita pagar el servicio de deuda (intereses y amortización), para que sea factible. En realidad lo que el inversionista está pagando como costo de deuda es apenas 5% y le estará amortizando, al ente financiero, un capital que se erosiona con la inflación.
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Venezuela una gestión pública a espaldas del mundo (Francisco J Contreras M)

Extracto.                                      

Hay señales de recuperación económica mundial, durante los últimos 15 años la brecha entre BRICS y los países de la OECD se redujo. La pobreza ha retrocedido pero no las desigualdades, las cuales ahora son mayores en países emergentes. La procupación en los países con éxito económico se centra en lograr un mayor rendimiento del capital necesario para la difusión del progreso técnico y de las innovaciones, de la gestión del financiamiento y la deuda y de una lucha contra la pobreza mejorando en bienestar, sin afectar el clima de negocios. Todo lo contrario de Venezuela cuyo debate interno no va mas allá de lo coyuntural, donde prevalece el mal público del déficit fiscal, de los controles de variables resultados, de la creación de dinero inorgánico, y para colmo de los males, con expropiaciones y regulaciones laborales que reducen la productividad del capital y del trabajo.

Venezuela a espaldas de la realidad económica del mundo

Tres lustros impulsados por los BRICS

Durante 15 años unos cinco países se constituyeron en el motor de la economía mundial: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, mejor conocidos bajo el acrónimo de “BRICS”, de este modo China con el 1 % del comercio internacional durante los años 80 alcanzó 11% para el 2013. A lo largo de tres lustros desde el 2000 al 2013, los BRICS promediaron tasas de crecimiento anual entre 3,7% y 10,8%.BRICS_1

Fuente: http://data.worldbank.org/

Dos crisis recientes

Dos momentos importantes ha vivido la economía mundial, el primero la crisis de la burbuja inmobiliaria, un ciclo corto, pero violento en sus efectos, y otro momento, mas largo y recesivo relacionado con el sobre endeudamiento en casi todos los países del mundo.

Al final de todo ese tránsito, hay indicios de una recuperación de la economía mundial. La reducción de la brecha económica entre los BRICS y los países de la OECD se redujo, pero no con las características que tuvo la reconstrucción de Europa, la pobreza ha disminuido pero la desigualdad ha aumentado, el mundo desarrollado acumula un 50% del producto mundial con tan solo el 15% de la población.

La heterogeneidad delos BRICS

Los BRICS se muestran una gran heterogeneidad, la caída del crecimiento reciente es voluntaria en China y es involuntaria e indeseada en el resto de los BRICS. China está en reajuste de su modelo económico desde la consolidación del poder, en términos de su comercio externo, hacia el crecimiento interno. China no desea ser la fábrica del mundo, quiere participar mas en la captura de excedente en la cadena de valor mundial, su preocupación no es el desequilibrio externo, sus preocupaciones se centran en la baja o casi nula rentabilidad del capital y el financiamiento de la deuda interna.

La fragilidad de algunos BRICS, ahora BIITS

Para el resto de los BRICS, Brasil, India, Rusia y Sudáfrica, el problema es otro, enfrentan las tensiones internas como China, con una desigualdad superior entre una clase que lleva una vida con el estándar de país desarrollado y una inmensa mayoría sumida en la pobreza, pero se agregan las tensiones externas generadas por los flujos especulativos de capital y pérdida de competitividad. A estos países se agregan Indonesia y Turquía, todos con problemas de inestabilidad económica interna y con problemas de flujos volátiles de capital.

África sub sahariana es vista como una posible zona de relanzamiento pero muy moderada por su peso en la economía mundial.

América del Norte como ave fénix, Europa en crecimiento desacelerado

En todo este concierto de eventos América del Norte (EEUU, Canadá y México) mejoran sus componentes de costos energéticos y su productividad del capital, cosa que no aparecía en los escenarios de hace cinco años, ahora EEUU tiene capacidad exportadora de energía fósil. Quizás estemos a las puertas de un estancamiento secular o una desaceleración del ritmo fabril del desarrollo económico con un énfasis en lo intangible y en la armonía con el medio ambiente. Europa, mas específicamente Alemania, locomotora económica de la región, envejece, reduce el uso de fuentes riesgosas de energía, mejora tanto la productividad del capital como del trabajo.

Venezuela a espaldas del nuevo paradigma de la economía mundial

Los acontecimientos no dejan duda: los conductores de la economía venezolana están a espaldas del nuevo paradigma económico fundado en la creación de oportunidades para el mejoramiento del rendimiento del capital, de la reducción real de las desigualdades económicas y de la creación de un clima favorable a las innovaciones. Venezuela con el despilfarro de su enorme renta petrolera vive en una retórica donde ya solo produce en condiciones de competitividad: petróleo.

El modelo venezolano del impulso económico con emisión inorgánica de dinero

La inflación en retrospectiva

Indetenible este mal público, ya desaparecido para el resto del mundo. El Gobierno de Venezuela no ha podido manejar el problema inflacionario, como lo referimos en el escrito de la semana anterior, los niveles reales son mayores pues deberíamos sumar el índice de escasez y el costo de búsqueda y espera en colas. El límite de este caos se desconoce, cada vez se piensa que se ha tocado fondo y quedan unos escalones mas, hay pueblos que han soportado situaciones mas extremas, Cuba lleva 55 años, nosotros apenas 15.BRICS_2

La inflación en proyección

La predicción estadística también es desolador, los niveles esperados hacia delante de 28% antes de febrero de 2013 se sitúan en 64% para la serie que va desde agosto de 2014 a septiembre de 2015.BRICS_3

Venezuela un modelo perverso

La clave de esta perversión económica, hace insostenible el mantenimiento del esquema actual de ajuste de los pagos internacionales, del déficit fiscal y de la creación de dinero inorgánico. En febrero de 2013, al inicio del Gobierno del Sr. Nicolás Maduro, la relación entre la liquidez monetaria y las reservas internacionales netas era de 25,7 bolívares por cada dólar, a la segunda semana del mes de septiembre esa relación es de 73,7 bolívares por cada dólar en reservas.

La emisión de dinero inorgánico y el efecto multiplicador inducido por las veces que el dinero cambia de manos, son los síntomas de un proceso inflacionario en curso. El dinero cambia mas de manos pues el número de transacciones crece por la frecuencia de compras y por los desajustes por compras anticipadas. Todo control de precios se acompaña de mercados negros y escasez, y también es inevitable, la compra anticipada, pues se desconoce cuánto tiempo dura la disponibilidad de un bien en los centros de abastecimiento.BRICS_4

Fuente: http://www.bcv.org.ve/c2/indicadores.asp y cálculos propiosBRICS_5

 

FC2carabobeño

 

 

 

 

Francisco J Contreras M

Economista UC 1972

Doctor de Tercer Ciclo en Técnicas Económicas Modernas, Prospectiva y Previsión

Universidad de París 1979

Docente de la Universidad de Carabobo

Consultor en Prospectiva Empresarial

Los fallos del mercado bajo el socialismo del siglo XXI (II)

Es corriente asociar al mercado con el capitalismo, como si no tuviese existencia bajo el socialismo del siglo XXI. Resulta que los llamados fallos de la economía de mercado no desaparecen con ese modelo más bien se acrecientan y con mayor generación de desigualdades sociales. El mercado no nació con el capitalismo, surgió cuando el ser humano fue capaz de generar excedentes que podían servirle para obtener, a través del intercambio, con mayor eficiencia los otros bienes que le hacían falta. Este socialismo suma a los fallos del mercado las calamidades de sus propias regulaciones.

La provisión de bienes públicos

Otros de los fallos de la economía de mercado lo constituye la provisión de bienes públicos que, en ausencia de regulaciones, no se producen en cantidades suficientes. El criterio, relativamente universal sobre las regulaciones, es que la gestión pública debe hacerse a través del mercado, evaluando conjeturalmente los fallos del mercado contra los efectos colaterales de la regulación. El argumento a favor de las regulaciones es la insuficiente o nula producción de bienes públicos en la economía de mercado. Bajo el socialismo del siglo XXI el gobierno no solo pretende asumir y regular la producción de bienes públicos sino que además supone que se puede ocupar también la producción de bienes privados. Todo conduce a una situación de pérdida de competitividad para la producción de bienes transables y un deterioro general de la infraestructura, de los servicios públicos y de la producción de bienes no transables. Los fallos en la producción de bienes públicos se pueden manifestar de variadas maneras, verbi gratia:

  • Congestionamiento a nivel de los servicios públicos: colas en autopistas puertos, hasta para el pago de los mismos servicios públicos.
  • Fallos en el suministro y transmisión eléctrica.
  • Deterioro del sistema de salud pública.
  • Déficits de seguridad ciudadana para garantizar la integridad física, biológica o moral de las personas.
  • Falta de resguardo de los bienes intelectuales, de los recursos naturales, del desarrollo energético.
  • Débil acceso a la cultura.
  • Agotamiento del capital social transfiriendo los males públicos a las generaciones futuras.

Los costos de transacción, mercados negros y regulaciones.

Bajo el socialismo la retórica inflamada hace pensar que el centro de atención es lo social, el discurso es esencialmente político e ideológico sin contenido económico. Como en los otros fallos del mercado el socialismo no resuelve los problemas más bien los empeora. Los efectos de las exageradas regulaciones bajo el socialismo, comprometen el funcionamiento del mercado, lo hacen inmune a la misma acción gubernamental con el surgimiento por doquier de mercados negros, en los cuales los fallos del mercado se hacen extremos e insostenibles. La ingeniería social que implica el socialismo es como una máquina de movimiento perpetuo, induce tras cada regulación otra adicional para asegurar su control y así sucesivamente, la sociedad acumula costos de transacción sin ningún valor agregado. Cada vez que se crea una norma regulatoria, surge la necesidad de otra más intensa para compensar la inmunización de los males públicos al intervencionismo.

Déficit fiscal y emisión irresponsable de dinero.

El socialismo del siglo XXI bajo un sistema de validación electoral se somete a una permanente presión mediática, pues debe hacer en cada ciclo electoral, una oferta superior a la anterior, igualmente tiene que mostrar algún logro de impacto inmediato y por ello recurre al déficit fiscal con emisión irresponsable de dinero. El dispendio público hace difusa la responsabilidad gubernamental en la propagación de inestabilidad económica, la cual se endosa a campañas y acciones de quienes no comparten ideológicamente su modelo. Bajo la permanente beligerancia el sistema social se polariza y hace prácticamente imposible un entorno favorable a la creación de valor. Este mal público recrea la postración social por pérdida de esperanza en el futuro. Es el fallo regulatorio en el que se encuentra el origen de los balseros que huyen de Cuba, de la fuga de talento humano, de la pérdida del relevo generacional con mayor impacto sobre el futuro de un país.

Igualación en la subsistencia y desigualdad en los ingresos.

Al margen de cualquier consideración ideológica, no hay en el momento ningún desarrollo tecnológico que permita la armonía y sincronización del mercado en la coordinación de las preferencias de los demandantes y de los oferentes. El modelo soviético demostró como la planificación central es incapaz de asegurar una eficiente asignación de recursos, de su distribución y de la satisfacción de las necesidades de la sociedad. El socialismo marxista con todo su poder sin límites solo recrea mercados negros con toda su secuela de escasez y desigual distribución de ingresos. La falacia mayor del socialismo es suponer que la retórica inflamada a favor de los pobres les reivindica, por supuesto la sociedad se hace más igualitaria en un punto de subsistencia muy cercano de la miseria. Mientras casi toda la sociedad se iguala hacia abajo, una “nomenklatura” social en el poder vive en la ostentación sin límites que no gerencia productividad sino dádivas.

Inversión del comportamiento “free rider”.

La lucha contra la corrupción bajo el socialismo del siglo XXI genera una inversión del efecto “free rider”, en el sentido de que buscando contener el delito termina alimentándolo. A nivel conductual el corrupto de oficio no se amilana ante nuevas regulaciones, por el contrario, ellas son una fuente adicional de renta, pues el costo adicional de búsqueda y espera en colas aumenta tanto la demanda de servicio de gestoría como la extracción de rentas. Los oferentes de gestoría con mayor poder de monopolio disfrutan de un excedente que se arrebata al ciudadano sin mejora de los servicios públicos. También la asfixia regulatoria recrea un incentivo perverso con efectos negativos para el funcionario público honesto que ante ese marco legal, en el cual cualquier acto puede constituirse en delito, terminan difiriendo y retrasando sus decisiones por temor. Los pocos dispuestos a trabajar honestamente viven abrumados por tres razones:

  • Por la presión que genera el temor de una sanción.
  • Por el riesgo de su reputación e imagen personal.
  • Porque deben realizar el trabajo que los demás no hacen.

¿Hacia dónde vamos?

Desde su fase inicial, los fallos del mercado son mayores en el modelo socialista del siglo XXI donde prevalecen los controles de variables como son los precios, el empleo, la tasa de cambio, las tasas de interés, pues estas variables no se les puede decretar o fijar discrecionalmente sin crear efectos colaterales negativos. En su fase terminal, cuando la base productiva de la economía se encuentra en el límite de la demolición, esa gobernanza iliberal se refugia en la emisión irresponsable de dinero y la asfixia regulatoria. La única posibilidad para perpetuarse en el poder que le resta a esta gobernanza es la suscripción de un capitalismo a estilo turco, chino o vietnamita.

El desconocimiento del como la política económica impacta en las decisiones del mercado tales como los precios, la competencia, las barreras de entrada y salida de mercados, afecta la productividad del trabajo y del capital, obstaculiza el desarrollo y difusión de las nuevas tecnologías y desmejora la capacidad de respuesta ante los cambios del mercado. Las regulaciones terminan añadiendo costos fijos y variables a la sociedad como un todo sin valor agregado.

Un adecuado sistema de regulaciones debe considerar la apropiada transparencia y predictibilidad en la formulación, aprobación y ejecución de las regulaciones, que esas normas se sometan a verdaderos debates y evaluación en términos de su efectividad, eficiencia, efectos directos y colaterales a través del mercado y no como sujetos de propaganda política y justificaciones ideológicas, impuestas por la vía del control de los poderes públicos.

Las regulaciones deben formularse a partir del mercado y no como sustitución del mismo. Políticamente hay que dejar de estigmatizar al mercado y la pretensión de sustituirlo por mecanismos políticos de decisión. En definitiva, el mercado es una realidad cultural y no un constructo creado por el capitalismo, cualquier intento de control arbitrario es el origen de lo más perverso de los fallos del mercado: los mercados negros. Una sana política regulatoria busca incidir sobre los fallos de la economía a través del mercado y no de su control

Los fallos del mercado bajo el socialismo del siglo XXI (I)

Los fallos del mercado bajo el socialismo

Como fallos del mercado en economía se califican a las consecuencias negativas de la economía de mercado en ausencia de regulaciones, de manera sucinta la tipología de esos fallos se puede resumir en la siguiente lista:

  • Ejercicio de poder de monopolio.
  • Existencia de externalidades.
  • Asimetrías de información e incentivos perversos.
  • La provisión de bienes públicos.
  • Inestabilidad económica.
  • Desigualdad de ingresos.

En las economías socialistas reguladas, se establecen controles de precios y penalizaciones para su cumplimiento y supervisión añadiendo costos sociales. Con los controles se sustituye a un mercado de naturaleza económica por otro con connotación ideológica que transfiere poder discrecional a unos pocos, es una discrecionalidad que da origen a mercados negros. De este modo, los productos se hacen más escasos, más caros, de dudosa calidad con costos adicionales de búsqueda y espera en colas. Se valida que, bajo la mano visible de la intervención arbitraria, se esconde la mano escondida del mercado negro y todas sus perversidades. Realmente estamos lidiando con el populismo de izquierda.

Los fallos del mercado del inherentes al marco regulatorio del socialismo del siglo XXI

A los fallos convencionales del mercado se añaden otros que surgen del marco regulatorio del socialismo, como son los siguientes:

  • No hay una adecuada transparencia y predictibilidad en la formulación, aprobación y ejecución de las regulaciones.
  • Las normas no se someten a verdaderos debates y evaluación en términos de sus efectividad, eficiencia, efectos directos y colaterales a través del mercado, más bien son sujetos de propaganda política y justificaciones ideológicas, impuestas por la vía del control de los poderes públicos.
  • Las regulaciones no se formulan a partir del mercado sino como sustitución del mismo. A priori se estigmatiza al mercado y se supone su sustitución por mecanismos políticos de decisión. Se ignora que el mercado es una realidad cultural y no un constructo creado por el capitalismo, y al hacerlo, se devela lo más perverso de los fallos del mercado: los mercados negros.

El desconocimiento del como la política económica impacta en las decisiones del mercado tales como los precios, la competencia, las barreras de entrada y salida de mercados, afecta la productividad del trabajo y del capital, obstaculiza el desarrollo y difusión de las nuevas tecnologías y desmejora la capacidad de respuesta ante los cambios del mercado. Las regulaciones terminan añadiendo costos fijos y variables a la sociedad como un todo sin valor agregado.

El ejercicio de poder de monopolio

Existe poder de monopolio cuando un sujeto económico puede incidir sobre los precios a través de la manipulación de las cantidades producidas, de esta manera los demandantes se excluyen del mercado si no poseen suficiente poder de compra o tienen que pagar más si lo tienen. En las economías socialistas reguladas, se establecen controles de precios y penalizaciones para su cumplimiento y supervisión añadiendo costos sociales. Con los controles se sustituye a un mercado de naturaleza económica por otro con connotación ideológica que transfiere poder discrecional a unos pocos, es una discrecionalidad que da origen a mercados negros. De este modo, los productos se hacen más escasos, más caros, de dudosa calidad con costos adicionales de búsqueda y espera en colas. Se valida que, bajo la mano visible de la intervención arbitraria, se esconde la mano escondida del mercado negro y todas sus perversidades. Realmente estamos lidiando con el populismo de izquierda.

Existencia de externalidades

Hay externalidades cuando las actividades de producción o de procura de bienes y servicios tienen efectos colaterales sobre terceros no involucrados en la transacción, terceros que no son compensados cuando la externalidad es negativa y que no pagan cuando la externalidad es positiva. La política pública bajo el socialismo es una máquina generadora de efectos colaterales negativos a nivel del individuo y de la sociedad. Por ejemplo, cuando existen regulaciones cambiarias sobre el valor de las divisas y también discriminación en la administración del otorgamiento de las mismas, las acciones de los agentes económicos para la obtención de divisas crean costos para los demás sin que éstos sean compensados por esos efectos, se agotan los pasajes aéreos, no por la necesidad de viajar, sino por el aprovechamiento de unas divisas obtenidas a un precio que luego son transadas a uno mayor, en los mercados paralelos del socialismo. La tragedia de las malas políticas públicas no termina allí, se agrava cuando se trata de resolver el problema sin comprenderlo: como los agentes agotan los pasajes aéreos, no para satisfacer la necesidad de hacerlo, entonces se restringen los vuelos. Como la administración gubernamental dificulta el pago de las obligaciones adquiridas con las líneas aéreas, el problema se hace mayor.

Asimetrías en la información e incentivos perversos

Los regímenes socialistas se caracterizan por el ocultamiento de información cuando no le es favorable, de modo que si los datos estadísticos sobre la inflación, el déficit fiscal o cualquier otra, dan como resultado una evaluación negativa para la gestión pública, no se publican e incluso es posible que hasta altos funcionarios reconozcan que la información no se divulga porque puede dársele un uso político. Una estrategia usual bajo el socialismo para el sometimiento de la gente es crear vacíos en la información requerida para efectuar trámites burocráticos ante el gobierno; a discrecionalidad de cada funcionario se deja la potestad de informar de manera clara y precisa sobre los recaudos necesarios, con lo cual el cumplimiento de obligaciones ante los ciudadanos se retrasa o se hace imposible a menos que recurra a la contratación de servicios de gestoría. Estas asimetrías no solo destruyen valor social al generar gastos adicionales que no tienen contrapartida en mayor producción o en mayor eficiencia de los servicios públicos, sino que crean incentivos perversos pues se remunera mejor una gestoría que una actividad productiva. Uno de los incentivos perversos de mayor impacto es el que se deriva del sesgo anti empresarial en el manejo de los conflictos laborales que en conjunto con la inamovilidad laboral promueve el ausentismo y la improductividad del trabajo; la remuneración del trabajador no aumenta cuando agrega más valor sino cuando trabaja menos.