Lo que le viene encima a la Clase Media de Venezuela y su supervivencia

En el lapso de 12 meses cobrará fuerza la descapitalización de Clase Media, se manifestará de la siguiente manera:

Impactos:

  1. Reducción de la capacidad de renovación de lencería,  prendas de vestir y calzado a 1/4 de lo que invertía en el pasado;
  2. Exclusión del mercado inmobiliario de manera total y casi totalmente del mercado automotor;
  3. Prácticamente fuera de las actividades de recreación y esparcimiento;
  4. Fuerte dificultad para mantener su calidad de vida: frente a cronicidades y frente al mantenimiento de su condiciones de adecuada alimentación;
  5. Dificultad para el mantenimiento de sus activos fijos (equipos del hogar y vehículos),
  6. Aumento de todo tipo de riesgo desde la seguridad personal hasta su propia estabilidad emocional.

Qué hacer:

  1. Es clave aumentar la cohesión familiar y filial (hay que reforzar en buen uso compartido de activos fijos y garantizar la máxima eficiencia de la disposición del aprovisionamiento de la despensa familiar);
  2. Hay que recrear activos de capital social (el uso de redes sociales con propósito integrador para la creación de valor social);
  3. Hay que situarse en el cuadrante del éxito (en el buen uso del tiempo, en lo que se posee y se tiene al alcance y en aprovechamiento de las oportunidades), no se debe permitir impactos negativos emocionales, ni contribuir con su contagio;
  4. No propagar información cuya fuente es anónima y cuyo contenido tiene una connotación fundada en el morbo social;
  5. Intensificar las acciones preventivas y uso productivo de los equipos del hogar;
  6. Promover el humor y evitar la comicidad (burla satírico jocosa fundada en ataques de contenido soez hacia la gente).

Si desea orientar mejor su defensa contra el caos económico, le recomendamos la revisión  de nuestros escritos pasados, en la sección de nuestro sitio internet:

“¿Hiperinflación o hiperestanflación?”

La clase media venezolana, la más afectada por el estallido estanflacionario

El empobrecimiento y ocaso de la clase media venezolana.

El estallido estanflacionario ocurrido en Venezuela tiene un impacto diferente sobre la gente en función de su condición social. Se ha asumido que quienes son los mas afectados por procesos inflacionarios son aquellos que tienen, como medio de sustento, tan solo  un sueldo o salario fijo, ciertamente no pueden eludir la pérdida de poder adquisitivo, como aquellos con ingresos indexados con la inflación. No obstante, quienes pertenecen a la clase media y no tienen las facilidades de tiempo para la búsqueda de bienes y servicios escasos, ni para hacer colas, tienen que recurrir a los mercados negros, donde la inflación es mayor, pues en esos mercados los precios se indexan con el llamado mercado paralelo del dólar. La clase media venezolana es la que mas se empobrece con el caos económico.

Un estallido estanflacionario asimétrico.

En nuestra anterior entrega “Estallido inflacionario, hiperinflacionario o hiperestanflacionario”, concluimos que ajustando la variación canasta básica del CENDA, en función de la variación del índice de escasez, tendríamos un lapso superior a tres años (2013, 2014 y 2015), con una inflación mayor a los tres dígitos, lo cual es un signo de hiperinflación. Por otra parte, un entorno como éste que presenta durante el año 2014, cuatro trimestres seguidos, con un decrecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), nos remite a un inminente estallido hiperestanflacionario.

En Venezuela, quienes pertenecen a la clase media, no tienen las facilidades para abandonar sus puestos de trabajo, durante la jornada laboral e invertir tiempo en búsqueda y colas, para proveerse de bienes y servicios esenciales, en mercados populares, en MERCAL o en PDVAL. Tienen que recurrir a los gestores de la escasez, mejor conocidos en nuestro medio con el nombre de “bachaqueros”. Ahora bien cuál es el impacto en deterioro del poder adquisitivo para quienes tienen que compensar la penuria comprando a los gestores de la escasez. En las próximas líneas desarrollaremos una metodología para estimar el impacto inflacionario corregido por la escasez, para quienes no tienen acceso a los mercados populares y a los precios regulados.

Inflación ajustada por escasez para quienes compran en los mercados negros.

Para corregir el impacto de la inflación según la escasez para quienes no pueden invertir en tiempo para búsqueda y colas, se procederá de la siguiente manera:

Primera premisa: se supone que para quienes acuden a los gestores de escasez (bachaqueros), el precio al cual realizan las transacciones en el mercado negro, se ajusta con el deterioro de la tasa de cambio en el mercado paralelo (TCP). Ese deterioro alcanza en un año, a junio de 2015, un 468%, lo cual equivale a decir que desde Junio del 2014 a Junio del 2015, lo que se adquiere en el mercado negro tiene un impacto de alza de precios de 468%.

Clase_Media_Hiper1

Segunda premisa: lo que no se adquiere en los mercados negros se ajusta con la inflación (INF), como aproximación de la inflación, se ha utilizado el valor de la canasta básica (CB), formulada por el CENDA. Se evaluaron las series temporales mensuales, del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y de la Canasta Básica del CENDA, desde el año Enero 2005 a Diciembre 2014, el análisis arrojó el siguiente resultado:

Clase_Media_Hiper2

Estos coeficientes permiten justificar el uso de la Canasta Básica del CENDA, como alternativa al Índice Nacional de Precios al Consumidor.

El estimador para la inflación es:

INF = 685,612 + 0,55 * CB

La tabla de datos y estimaciones es la siguiente:

Clase_Media_Hiper3

Si se anualiza el valor de la Canasta Básica hacia delante, al final del 2015 alcanzará Bs 68.948, de este modo se puede hacer una predicción de 128 % de alza de precios en los bienes y servicios que se transan en mercados populares, MERCAL y PDVAL.

Tercera premisa: como no se posee información sobre el índice de escasez (IE) desde marzo 2014, utilizaremos como referencia una estimación en función de variables con las cuales la escasez guarda una significativa relación, ellas son: la liquidez monetaria ampliada (LM) y las Reservas Internacionales Netas (RIN). Se evaluaron series temporales anuales de los datos históricos desde el año 2003 al 2014, los niveles de relación entre esas variables se califica con los siguientes resultados:

IE = F(LM, LM)

Clase_Media_Hiper4

IE = 9,736+ 2,106-5 * LM + 3,272-10 * RIN *LM

La tabla de datos y estimaciones es la siguiente:

Clase_Media_Hiper5

Con los niveles de Reservas Internacionales Netas y de Liquidez Monetaria Ampliada correspondientes al mes de junio 2015, la escasez estimada alcanza 49%, la cual es la proporción que una persona de la  clase media tiene que complementar en sus compras a través de los gestores de escasez.

Cuarta premisa: el impacto total (IT) en el deterioro del poder adquisitivo, se estimará como un promedio ponderado de la variación del valor de la canasta básica (VAR CB) y de la variación de la tasa de cambio en el mercado paralelo (VAR TCP) , según el índice de escasez (IE).

IT = VAR CB * IE + VAR TCP * (1-IE)

 Clase_Media_Hiper6

Quien no recurre a los gestores de escasez, tiene tiempo para la búsqueda y para hacer cola es impactado con un 128% de inflación, quien se ve obligado a recurrir a los gestores de escasez sufre un impacto en su poder adquisitivo de 295% de inflación.

La clase media en Venezuela en un franco proceso de empobrecimiento.

La brecha que origina el efecto conjunto de la escasez y de los mercados negros, para la clase media (295% de inflación), se traduce en un impacto diferencial estimado, para el año 2015, de 130% adicional sobre la inflación que soportan quienes tienen el tiempo disponible para la búsqueda y espera en colas para aprovisionarse de bienes y servicios (128% de inflación esperada).

El Socialismo de Siglo XXI y la demolición de la clase media venezolana

El populismo “iliberal” autoritario en Venezuela ha sido una experiencia de demolición de la clase media. Primero, de manera explícita al atacar sus símbolos: una buena casa propia, una salud resguardada, una educación permanente y extensa y la movilidad social, y segundo, con un sin propósito, pero de mayor daño a través de la difusión de una cultura de resentimiento y de revancha social. El socialismo del siglo XXI, se engulló una inmensa riqueza, sin dejar prácticamente nada ni material ni intangible. Algo habrá que salvar más allá del aprendizaje calamitoso de este episodio que en el tiempo se querrá borrar; ¿Qué podemos salvar de este desastre? Una sola cosa: no puede haber futuro en una sociedad que reproduce gente olvidada en su miseria y otra gente llena de ostentaciones.

El surgimiento de la clase media urbana de Venezuela

Los años cuarenta fueron los de la aparición de una importante clase media conformada en las ciudades venezolanas por inmigrantes españoles, portugueses e italianos y por la migración interna de la Venezuela rural hacia la urbana. Los descendientes de esa capa demográfica se encontraron en la Venezuela del programa de febrero de 1936 con un crecimiento jamás visto de la infraestructura educacional, vial, de vivienda y de salud pública, mayoritariamente todos tuvieron acceso a una mejor existencia y a una educación gratuita y de calidad. La renta petrolera aseguró una movilidad social importante, esa generación dio lugar a una clase media acomodada, se pensó que el modelo se generalizaría hacia el futuro, pero luego de los sucesos del 18 de octubre de 1945 se recreó toda una constelación de incentivos que transformó a los venezolanos en buscadores de renta y no en emprendedores, ya a comienzos del setenta teníamos un país con una gran parte de su gente excluida y sin posibilidades de acceder a esa clase media acomodada. Esos excluidos fueron el semillero electoral con el cual el populismo-iliberal se alimentó bajo la promesa de asegurar la suprema felicidad social, pero no se construyó una base productiva de reproducción del capital, lo que se hizo fue distribuir dádivas de todo tipo con una superposición de regulaciones que hacía más fácil el tránsito al éxito social por la vía política que a través del emprendimiento.

La parte consciente de destrucción de la clase media a través de sus valores y símbolos.

La creciente masa de pobres y excluidos del país dió lugar a un nuevo modo de hacer política en el país, el marketing transformó las campañas electorales y también la forma de concebir la política. Una clase media sin consciencia política de sí, pero a la espera del aprovechamiento de la renta petrolera, se inclinó electoralmente por quien ofreciera más dádivas o a lo sumo por un voto llamado “castigo” y cada vez menos por el esfuerzo creador de valor mediante el emprendimiento. El “asistencialismo” gubernamental no tuvo un proyecto de país para la sustentabilidad económica sino para distribuir los proventos del petróleo que alimentaron esa cultura parasitaria del venezolano durante los últimos 75 años. La cultura “populista-iliberal” está tan arraigada en el venezolano que su discurso político difícilmente va más allá de la consideración de las condiciones impolutas de estadista del supuesto redentor que podrá fin al desorden, no se tiene idea del sentido de propósito que debe ser el marcador de una propuesta diferente y mejor como relato de país, mucho menos una hoja de ruta clara de movilización para el día después.

De proceso en proceso electoral el marketing político pasó a estar centrado esencialmente en el voto castigo. Aprovechar el descontento pasa por la búsqueda de un culpable: el gobierno anterior, supuestos enemigos externos y fue lo que con mucho tino aprovechó el Dr. Rafael Caldera cuando apeló al discurso fundado en el resentimiento social que le permitió gobernar por segunda vez, es la antesala del éxito electoral del Socialismo del Siglo XXI: la exhausta clase media cada vez menos importante políticamente como electores, pero muy útil como chivo expiatorio para endosarle todos los males púbicos generados por gobiernos incapaces en el servicio a los intereses de la nación y muy talentosos para beneficio de la clase política gobernante y sus aliados circunstanciales. Para este proyecto político, la clase media representa una oportunidad electoral, pues no hay mejor apalancamiento político que mostrar a la inmensa masa de descontentos los valores de la clase media como el origen de los males y de ostentosos apegos materiales: un buen colegio, una hermosa vivienda, una vida plena de abundancia y de cosas, basta con recordar la expresión “ser rico es malo”. Se olvida que ser clase media es asumir cargas: riesgos, trabajo que nunca termina, renuncia de lo que hoy se tiene por una promesa incierta en el futuro, ser responsable de sí mismo, precisamente los valores de creación, ingeniosidad e innovación que se encuentran en el origen del éxito de las grandes naciones.

La parte inconsciente de destrucción de la clase media a través del morbo social.

Un recurso muy utilizado por los gobiernos autoritarios es la banalización del delito de modo que las transgresiones a la institucionalidad parezcan “normales”, ese comportamiento se alimenta a sí mismo en la medida que los resentimientos van apropiándose de cada uno, en ese momento el gobierno autoritario cuenta con la propia gente que asume dicha conducta como propia y la propaga. Ese morbo social recreado por el socialismo del siglo XXI se hace presente en la vida de la clase media cuando en lugar del humor, se inclina por la comicidad; cuando en lugar del reconocimiento a otro, prefiere la burla; cuando en lugar recurrir a la sabiduría, se pervierte en la viveza; cuando en lugar de confianza, propaga envidias. Se configura todo un cuadro de desunión y de falta de visión compartida, en el cual cada grupo o partido ve al otro como enemigo, como peor adversario que el propio gobierno y sus aliados. La perpetuación en el poder del socialismo del siglo XXI no solo procede del poder absoluto sino de la propia clase media.

El aprendizaje de la desgracia de la clase media.

Son las reglas de juego de una justicia compartida, que mejoran en sí mismas con el tiempo, las que convierten a los individuos en ciudadanos. Es lo que da a la clase media la fortaleza que facilita el desarrollo de una nación. Una auténtica democracia da libertad a la gente frente al gobierno, para decidir mas a partir de la creación de oportunidades de emprendimiento que para enfrentarse los unos a los otros en la apropiación de un festín rentístico que ya casi no existe. Una clase media poderosa hace más difícil a los políticos en gobierno sacar provecho personal a partir de la demagogia y del asalto al erario, el político en gobierno solo podrá obtener provecho personal si su actuación es cónsona con los intereses de la nación. La frugalidad y un proyecto para hacer de todos unos venezolanos emprendedores son la claves de éxito, no puede haber futuro en una sociedad que reproduce gente olvidada en su miseria y otra gente llena de ostentaciones, es la búsqueda de una vida mejor, con movilidad social, de acceso al bienestar en todos sus órdenes: moral, material y social, esta la verdadera opción. La condición necesaria: una democracia con contra poderes autónomos e independientes, y también, una clase media emprendedora que no se canibaliza a sí misma. Incluso en los países autoritarios exitosos la clave de éxito económico ha sido al surgimiento de una clase media cada vez más importante por la vía de una gobernanza colegiada con contra-balances de poder que emulan a los poderes públicos autónomos, independientes y transitorios de las auténticas democracias deliberativas.