El ocaso de la clase media venezolana: fuera del mercado automotriz

Un automóvil es en Venezuela un producto importante por variadas razones, entre ellas las siguientes:

  1. Los servicios de transporte público pueden calificarse de escasos, además los que existen en lugar de ser bienes públicos son más bien unos males públicos propagadores de inseguridad y de contaminación, desde acústica hasta ambiental propiamente dicha.
  2. El costo de la gasolina sigue siendo prácticamente nulo (por supuesto a precios internacionales). En América Latina para el 2016 en promedio, el litro de gasolina cuesta 1,23 dólares, en Venezuela es de 6,00 bolívares (la de mayor precio), equivalentes a 0,60 dólares al cambio oficial y 0,01 dólares a la tasa de cambio de 600 Bs./$ .
  3. Al son de la samba va la producción automotriz en Venezuela, del ritmo del precio del petróleo y de la acumulación de reservas internacionales, este periplo objetivamente nos señala que, durante 18 años del socialismo de la abundancia, el país en lo absoluto se liberó de la dependencia del petróleo, todo lo contrario, se hizo más dependiente.

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4. El vehículo particular se ha transformado en el bien refugio de valor patrimonial para el venezolano, ha sustituido a los inmuebles, fuera del alcance del poder adquisitivo y sin posibilidades de generar renta. Es posible que a finales de 2016 ya el vehículo esté fuera de alcance de la mayoría de los venezolanos.

5. Por último la posesión de un vehículo es también reflejo de estatus social.

Así que un automóvil es algo de imperiosa necesidad para el venezolano a mismo tiempo que es casi su única opción como resguardo de su patrimonio.

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Durante los últimos 17 años en nuestro país, cuya dinámica política, social y económica ha estado bajo el signo del socialismo del siglo XXI, pueden identificarse tres períodos en el comportamiento del mercado automotriz, los precios del petróleo y las reservas internacionales netas: 1997-2003, 2003-2008 y 2013 a nuestros días.pet_auto_graf

Desde 1997 hasta el 2003, los precios del petróleo se mantienen con una ligera tendencia a la recuperación, en tanto que la venta de vehículos es inestable con tendencia a la baja, por su parte a nivel de reservas internacionales observamos un claro comportamiento de deterioro. El inicio del socialismo del siglo XXI nace en medio de la incertidumbre y la desconfianza.

Entre el 2003 y el 2008, todo mejora, la recuperación del precio del petróleo desde su nivel mas bajo -11 dólares por barril- alcanza los 90 dólares por barril en el 2008, nada mas que 718 % de aumento. Estamos en presencia de un verdadero boom económico con un gran impacto distributivo de la renta petrolera a través del gasto público, pero sin efecto de ampliación de la base productiva del país. Venezuela se transforma en un enorme almacén para el tránsito de productos importados. Es un pueblo iluso que ratifica su decadencia cívica, pues confunde la transitoria alegría de un bienestar con pies de barro, ha comenzado la destrucción de la base productiva del país, la tendencia a importar todo y no producir nada. La obnubilación socialista no deja espacio para la sensatez.

Desde el 2008 a diciembre del 2013, los precios del petróleo siguen aumentando, ahora a menor velocidad, pero la caída de las reservas internacionales y de las ventas de vehículos nos señalan el desborde de un modelo populachero esencialmente asistencialista y distribuidor. Se necesitaría un aumento constante y cada vez mayor del precio del petróleo para el sostenimiento del modelo económico del socialismo del siglo XXI, algo realmente inviable.

Desde el 2013 a nuestros días, es el doloroso despertar de quien se gana la lotería, la dilapida en unos días y termina en una mayor miseria que aquella con la cual inicio su ilusión: escasez extrema, horas y horas en cola en búsqueda de las pocas cosas que ya no es posible producir. De ser el país de Latinoamérica con el mayor índice de vehículos, entre los 15 más grandes, por persona, ha caído al último lugar.

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El Plan de Reactivación Automotriz.

Para tener esperanza de algún logro futuro debería existir algún esbozo de modelo de transición económica e institucional que permita responder claramente las siguientes interrogantes:

  • De dónde vendrán los recursos en divisas  para la adquisición del componente importado:
    • De ensamblaje de los vehículos.
    • De fabricación del componente nacional de las piezas y partes, donde también se necesitan divisas, allí también aparece el fantasma del componente importado.
  • Dónde están los recursos necesarios para asegurar la puesta a punto de toda la cadena de valor del «cluster» automotriz, desde la extracción de hierro, la industria del acero, la metalurgia y la metalmecánica.
  • Cuáles son las pautas de recuperación de todo el conocimiento, cultura y destrezas laborales perdidas a lo largo de una inducción ideológica de lucha de clases y de incentivos laborales perversos adversos a la productividad.
  • Cómo asegurar flexibilidad y capacidad de respuesta en medio de una maraña de reglas, providencias, reglamentos y leyes que existen en el país.
  • Cómo lograr la confianza requerida para el funcionamiento del mercado con una retórica política de enfrentamientos e insultos sobre la base de la colonización de los poderes públicos.
  • Dónde está ese Plan de Reformas Económicas e Institucionales que vamos a ofrecer a los inversionistas, a los medios financieros y a los organismos internacionales de ayuda para disponer de un flujo de divisas que no poseemos.
  • Cómo va el Gobierno a reorganizar las cuentas presupuestarias para liberar recursos desde la configuración actual hacia una en apoyo a la reactivación, sin un déficit presupuestario abierto.
  • Cuáles serán las pautas de estabilización monetaria para evitar la destrucción de dinero orgánico y la creación de dinero inorgánico.
  • Cuál será el esquema de ajuste de pagos internacionales que evite el mercado negro de divisas y las exportaciones no productivas mediante subvenciones indirectas del componente de costo importado a un tipo de cambio artificioso.
  • Dónde está el plan de subsidios directos transitorios para paliar la crisis alimentaria y sanitaria del país.

Pareciera que el “hombre nuevo de Venezuela no es del abrigo, sino de la incomodidad, donde le maltratan se queda y donde le reconocen se va”

Fragmentación e institucionalidad: la necesidad de un nuevo relato y de aprendizaje cívico.

Profesores-Manuel-Campos-Foto-Reuters_NACIMA20160404_0052_5Hemos afirmado que la democracia liberal se encuentra en una crisis de armonía entre las elites del poder y la gente, es lo que se observa de los recientes acontecimientos como lo son:

  • El resurgimiento del populismo
  • La pérdida de confianza
  • El nacionalismo
  • La posibilidad de un escenario de debilidad institucional

En nuestro caso no escapamos de esa crisis, lo que se presenta en economías avanzadas, en las cuales se posee más posibilidades de comprensión, en Venezuela se hace de manera fragmentada, deformada y distorsionada, por lo tanto con mayor impacto y con menor capacidad de respuesta. Trataremos en esta primera entrega lo que hemos denominado fragmentación e institucionalidad.

La crisis se presenta de manera fragmentada por lo siguiente: se hacen presentes hechos en los cuales hay una gran expansión de sucesos críticos económicos, políticos y sociales, los cuales se transforman en una variedad de eventos más pequeños que se encuentran aislados entre sí, por una matriz con propiedades cambiantes y diferentes a las del evento original. Por ejemplo, una de las manifestaciones del caos económico de Venezuela es la inflación, ese fenómeno no afecta por igual a todo el mundo, ni de igual forma en el tiempo, y según las circunstancias puede favorecer o no al sujeto decisor. De modo similar acontece con la inseguridad, una persona puede considerarse afectada en un momento y en otro escenario beneficiaria  de la misma. Dualidades morales que son terreno fértil para el populismo.

El venezolano actúa bajo condiciones de racionalidad limitada, sobre la base de relatos, dogmas, ideologías y teorías con diferentes niveles de conocimiento e intereses, esos componentes según las condiciones del entorno se intercambian en importancia. No es una ausencia de racionalidad maximizadora en la toma de decisiones, es que ella se acomoda en función de los componentes citados anteriormente.

La manera como los componentes socioculturales se comunican entre la gente, es decisiva para poder comprender los complejos problemas de incertidumbre a nivel individual, organizacional, nacional y mundial. Es la presunción de incertidumbre, y no la evaluación de riesgos, lo que caracteriza la toma de decisiones. Bajo condiciones de incertidumbre, la interpretación que hacen los individuos del entorno refleja su aprendizaje.

Estamos en presencia de una gran masa de excluidos en nuestra sociedad, excluidos pero con el poder del voto y con ventajas para el aprovechamiento natural del desorden, con un bagaje cultural y experiencias comunes diferentes a las de la clase media venezolana, y a su vez diferente a las de las élites predadoras que extraen renta de esa situación. Mientras no se realice un esfuerzo por comprender esa realidad, es difícil que tengamos éxito en el logro de un consenso sobre el país que queremos.

Hay rasgos comunes derivados del sufrimiento que genera el caos, que pueden concluir con desplazamiento del poder de esas élites predadoras, pero no hay confianza, ni un bagaje cultural y cognitivo uniforme, entre la clase media y el resto de la sociedad. Es condición necesaria que existan partidos conscientes del tema, que puedan homologar a nivel de racionalidad, esas aproximaciones socioculturales. Mientras no ocurra será difícil derrotar la demagogia y el populismo. Es una posibilidad que nuestros partidos en lugar de crear conciencia para sí, reproduzcan los males del populismo en su interior, ofreciendo imposibles como ha sido nuestra historia política. Es bien conocido en nuestros procesos electorales la promesa de una supuesta tarjeta de crédito para los pobres la cual se llamó «La negra».

La misma clase media se parece en apariencia, pero es escasa de cultura cívica y en espacios difusos comparte parte de la renta con las élites predadoras.


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Supervivencia frente al colapso del país

Supervivencia frente al colapso del país: ante la inminencia de una crisis alimentaria y sanitaria

Hay aspectos claves en la supervivencia del grupo familiar ante la inminencia de una doble crisis alimentaria y sanitaria, ellos son:

  1. En el plano económico se debe considerar el propio modo de vida a nivel de ingresos y gastos, debe haber un plan de vida, no hay pócimas que sirvan a todos por igual, es temerario el tipo de sugerencias generales, como: “compra divisas fuertes”, “adquiere viviendas y bienes duraderos”, utiliza la tarjeta de crédito y pagas antes de corte”, este tipo de comportamiento es equivalente a la automedicación, peligroso y de alto riesgo, cada quien es un mundo similar pero diferente, antes de hacer algo conózcase a si mismo, investigue, lea sobre el tema. En este sitio disponemos de material sobre el particular (https://prosprev.com/hiperinflacion-o-hiperestanflacion/).
  2. El conocimiento de cada miembro del grupo familiar sobre su condición física y espiritual. Una vida buena es aquella que busca, a través del conocimiento interior, ayudar a su propio organismo en el fortalecimiento de su sistema de autorregulación (homeóstasis) de manera que se fortalezca su respuesta inmunológica, ante cualquier amenaza interna o externa. Pero no solo se trata de la dimensión puramente física, se trata de guardar el debido equilibrio emocional, moral y espiritual, de modo que las decisiones se funden más en la calidad de vida que en apegos materiales o dominación del otro.

Acciones estratégicas

Así antes de automedicarse, recurra al profesional correcto para que le oriente en el mejoramiento de sus prácticas de vida y junto con él pueda lograr una existencia más realizadora. Así como cada paciente tiene su propia singularidad, cada ente económico tiene la suya.
Economía consciente, cuerpo sano y fortaleza espiritual, son condiciones necesarias, si no se cumplen será víctima fácil de apegos y “economicismo”.
Se debe asumir el equivalente de la reinstitucionalización y de la evaluación de impacto regulatorio a nivel familiar. El equivalente institucional a nivel familiar guarda relación con las reglas compartidas que deben observar los miembros del grupo familiar en la administración de los recursos materiales y financieros.

La evaluación de impacto se relaciona con el sometimiento al análisis previo de cualquier erogación de modo de identificar su naturaleza rutinaria (transacciones corrientes) de efectos en ciclos cortos inferiores a un año, o no rutinaria de efectos superiores a un año. Los primeros se denominan transacciones corrientes y de precaución y los segundos las transacciones de naturaleza especulativa.
Un hogar cuya renta no cubre la canasta básica sólo debe considerar el análisis de las transacciones corrientes y de precaución pues no cuenta con excedentes para destinar a gastos con impactos superiores a un año. De modo que un grupo familiar en esas condiciones solo dispondrá para inversión las bonificaciones anuales, en este caso los fondos deben emplearse para sostener la capacidad del grupo familiar con la menor pérdida por la situación de caos económico.

Contenidos específicos a desarrollar como destrezas en materia de planes de vida.

Protocolos familiares

http://prosprev.com/2014/08/09/la-formulacion-de-un-protocolo-familiar-a-partir-de-los-planes-de-vida/

La vida con sentido de propósito

http://prosprev.com/2015/04/07/el-tiempo-y-la-existencia-bajo-el-caos-y-la-incertidumbre/

Los emprendedores y las familias frente al desorden económico: ¿Qué hacer?

http://prosprev.com/2015/07/02/los-emprendedores-y-las-familias-frente-al-caos-economico/

 ¿Qué hacer ante un escenario hiperinflacionario

Primera parte

¿Qué hacer en un escenario hiperinflacionario? Primera Parte (Francisco J Contreras M)

Segunda parte

¿Qué hacer en un escenario hiperinflacionario? Segunda Parte (Francisco J Contreras M)

Tercera parte

¿Qué hacer en un escenario hiperinflacionario? Tercera Parte (Francisco J Contreras M)

 

Lo que le viene encima a la Clase Media de Venezuela y su supervivencia

En el lapso de 12 meses cobrará fuerza la descapitalización de Clase Media, se manifestará de la siguiente manera:

Impactos:

  1. Reducción de la capacidad de renovación de lencería,  prendas de vestir y calzado a 1/4 de lo que invertía en el pasado;
  2. Exclusión del mercado inmobiliario de manera total y casi totalmente del mercado automotor;
  3. Prácticamente fuera de las actividades de recreación y esparcimiento;
  4. Fuerte dificultad para mantener su calidad de vida: frente a cronicidades y frente al mantenimiento de su condiciones de adecuada alimentación;
  5. Dificultad para el mantenimiento de sus activos fijos (equipos del hogar y vehículos),
  6. Aumento de todo tipo de riesgo desde la seguridad personal hasta su propia estabilidad emocional.

Qué hacer:

  1. Es clave aumentar la cohesión familiar y filial (hay que reforzar en buen uso compartido de activos fijos y garantizar la máxima eficiencia de la disposición del aprovisionamiento de la despensa familiar);
  2. Hay que recrear activos de capital social (el uso de redes sociales con propósito integrador para la creación de valor social);
  3. Hay que situarse en el cuadrante del éxito (en el buen uso del tiempo, en lo que se posee y se tiene al alcance y en aprovechamiento de las oportunidades), no se debe permitir impactos negativos emocionales, ni contribuir con su contagio;
  4. No propagar información cuya fuente es anónima y cuyo contenido tiene una connotación fundada en el morbo social;
  5. Intensificar las acciones preventivas y uso productivo de los equipos del hogar;
  6. Promover el humor y evitar la comicidad (burla satírico jocosa fundada en ataques de contenido soez hacia la gente).

Si desea orientar mejor su defensa contra el caos económico, le recomendamos la revisión  de nuestros escritos pasados, en la sección de nuestro sitio internet:

«¿Hiperinflación o hiperestanflación?»