La importancia crucial de la microeconomía en el diseño de política pública

Las categorías del análisis de impacto regulatorio.

Formular políticas económicas es difícil porque la conducta humana es compleja y no puede reducirse a cálculos racionales. Este hecho indica que las acciones económicas de los individuos no se rigen de modo exclusivo por motivaciones egoístas o desinteresadas. Estas decisiones pueden verse afectadas por una variedad de factores, entre los cuales se incluyen los valores morales, las emociones y las relaciones personales.

Por ejemplo, un individuo puede decidir comprar un producto que es más caro que otro, aunque le proporcione el mismo beneficio, porque cree que es más ético o sostenible. Además, un individuo puede donar dinero a una organización benéfica, aun si no le reporta beneficios personales, movido por un sentimiento moral.

El ejercicio de la gobernanza implica evaluar los efectos económicos y sociales del comportamiento humano en distintos ámbitos. Los responsables de diseñar las políticas deben considerar estos factores. Por ejemplo, una estrategia cuyo objetivo es incentivar el ahorro puede tener el efecto contrario si no se considera la importancia que los individuos dan al gasto en bienes y servicios esenciales, como la educación o la salud. [1]

La justificación de las regulaciones económicas radica en los denominados fallos del mercado, los cuales pueden ocasionar la producción excesiva o deficiente de bienes y servicios. No obstante, es importante destacar que las regulaciones no están exentas de efectos secundarios nocivos, los cuales pueden llegar a ser más significativos que los propios fallos del mercado que buscan corregir. Del mismo modo que la ausencia de controles da lugar a errores, las regulaciones pueden acarrear males públicos. Dentro de esta categoría se encuentran los incentivos perversos, cuando no existe una alineación entre los resultados del comportamiento que se estimula y el propósito final de la norma, en términos de los intereses de la sociedad como conjunto. La extracción de rentas que ocasiona un incentivo perverso surge en presencia de asimetrías de información [2] y del poder discrecional.

El problema esencial de las regulaciones tiene su origen en la respuesta que dan los agentes que participan en el mercado, cuando la norma permite el beneficio de unos en detrimento de los demás, estamos en presencia de un mal público. Un mal diseño de las regulaciones no solo tiene los efectos primarios al beneficiar a unos y perjudicar a los demás, suma también otros impactos colaterales en forma de costos de transacción, pues genera erogaciones adicionales que no agregan valor a la producción de bienes y servicios.

Se puede llevar a cabo un análisis complementario cuando una regulación confiere a un agente la facultad discrecional de decidir sobre la aplicación de la norma y permite la desviación de recursos en su favor. En esta situación, se evidencia una extracción de rentas, que corresponde al tipo de poder discrecional que surge con la intervención de políticos cuyos intereses ideológicos o económicos no se alinean con los de la sociedad..

Un trabajador en situación de inamovilidad laboral puede aprovecharse de su condición para no hacer nada o lo que le venga en gana porque sabe que no tiene riesgos de ser despedido. Una regulación imposible de cumplir, da lugar a la corrupción, pues quien se encuentra de manera inevitable al margen de la ley no tiene opción. La persona que recibe una ayuda justificada puede sentirse motivada para no realizar ningún esfuerzo de salir de su condición. Estos sucesos son los que caracterizan el riesgo moral el cual describe una situación por la que una persona modifica su conducta cuando ella no resulta la responsable total de las consecuencias de sus decisiones, dando lugar a destrucción de valor económico y social.

En el mar de fondo de los males públicos creados por un mal diseño de la política pública están:

  • La pérdida de motivación para contribuir con la creación de valor económico y social, tanto en lo individual como en las organizaciones, por el aprovechamiento fortuito de la norma.
  • La fuente del surgimiento de mercados negros y todas sus secuelas: escasez, racionamiento, violencia, colas y corrupción.La erosión de la efectividad de la gobernanza de un país que la larga puede convertirse en un estado fallido.
  • La destrucción de la confianza y el empoderamiento social: la gente no cree en nadie y pierde su capacidad como buen ciudadano.
  • Da lugar a comportamientos tipo “aprovecha ahora que mañana ya es tarde”, teniendo el efecto destructivo de los bienes públicos por su explotación hasta el agotamiento, es la llamada “tragedia de los comunes[3]
  • La promoción de contratos o acuerdos en las que una de las partes contratantes, está menos informada y no es capaz de distinguir la buena o mala calidad de lo ofrecido por la otra parte.
  • Las ventajas que se inclinan a favor de aquel que ostenta el poder discrecional cuando individuos u organizaciones dependen de sus acciones. En este contexto, aquellos que carecen de información completa o un conocimiento preciso sobre el alcance de sus atribuciones se encuentran en una posición desfavorable.

Enlace de audio sobre el tema:

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Notas:

[1] Una buen libro para adentrarse en el tema de los incentivos es el siguiente: Samuel Bowles. «La economía moral». (https://itun.es/us/awhqcb.l)

[2] https://www.project-syndicate.org/commentary/asymmetries-of-information-and-economic-policy?version=spanish&barrier=true

[3] “La ruina es el destino hacia el cual corren todos los hombres, cada uno buscando su mejor provecho en un mundo que cree en la libertad de los recursos comunes. La libertad de los recursos comunes resulta la ruina para todos.“ Garrett Hardin  “The Tragedy of Commons» en Science, v. 162 (1968), pp. 1243-1248. http://www.ine.gob.mx/

https://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/jonate/Eco_Rec/Intro/La_tragedia_de_los_comunes.pdf

 

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