La economía como disciplina fundamental en la interpretación y solución de los males sociales (segunda parte)

Nuevos actores y nuevo contexto

La economía entendida como disciplina para el bien común merodea entre lo normativo del comportamiento de los individuos en términos de propósitos de justicia social, y lo positivo, en términos específicos de conducta humana sobre la racionalidad de la manera como los individuos forman sus juicios y toman decisiones.

Venezuela muestra los signos de un declive institucional acelerado, tres decenios con una inflación de más de dos dígitos, la demolición de su infraestructura física y la “descapitalización” moral, eventos que constituyen la realidad inocultable del deterioro económico y social. Lo trágico es que esos males se propaguen de modo irreversible, pues la geopolítica del mundo ya no está en manos de gobiernos de los países llamados potencia con poder de influencia global, está indisolublemente vinculada con realidades locales producto de la debilidad institucional de las zonas más conflictivas del mundo.

El mundo contemporáneo responde a una lógica compleja donde los estados aparecen con un rol disminuido frente a las autonomías de actores cada vez más activos con dinámica propia local e impacto mundial. Es un desafío para la democracia enfrentar una realidad que pueda estar sujeta a acuerdos con esos actores locales con poder e influencia. Estos nuevos actores tienen poder para administrar sus intereses en un contexto mundial, desde un escenario local y se benefician de las ventajas derivadas de las creencias, la economía, el estado, la mundialización y lo sagrado..

La conflictividad entre las potencias de primer orden como EE. UU. y China en la definición de una hegemonía compartida en el futuro hace recaer el peso de ésta en sitios bien alejados de sus fronteras, en lugares donde se impone una correlación de fuerzas internas que por voluntad propia -más que por imposición de esas potencias- favorece la descomposición económica, institucional y moral de un país alrededor de alianzas que para nada tienen que ver con la ideología, pero más con la mercantilización de todos los aspectos de la civilidad de un país.

Cuando la gente, sin estar en una condición de guerra, huye en masa de su país, cuando se observa el desconsuelo, la tristeza y la precariedad en la faz de la gente que estando sana puede fallecer de manera súbita, que cualquiera puede morir por contaminación hospitalaria de modo sufrido y extenso por una cronicidad simple, cuando hay niños y ancianos hurgando en la basura algo que comer para sobrevivir uno se imagina un lugar precario de escasez de recursos naturales, materiales y financieros.

Cuando uno se encuentra en uno de los lugares mejor dotados por la naturaleza, en un país con gente trabajadora, con maestros y profesores, con profesionales competentes y calificados en vías de extinción, pero activos, es la presencia del contraste entre la opulencia de modernos centros comerciales, y también, de emprendedores que con base en la frugalidad tienen ingenio para sobreponerse a la asfixia regulatoria gubernamental. No hay lugar para otra conclusión: tiene que haber responsables de esta tragedia.

En el mundo esos estados extremos de la economía son cosas superadas del pasado, hasta las mismas dictaduras y gobiernos totalitarios se han perpetuado sin tanta malevolencia. Es urgente estabilizar la economía venezolana pues existe la posibilidad de caer en una condición de conflicto permanente e irreversible.  Bajo la abundancia, los espacios de paz se multiplican y se reproducen, es más fácil compartir alimentos cuando sobran que cuando son escasos y comprometen la supervivencia. Para países con debilidad institucional hay tres opciones la tunecina, la iraquí y la siria.

La tunecina se construyó sobre la base de un proyecto de consenso entre los factores democráticos con rasgos predominantemente fundados en la democracia “liberal – deliberativa”, ha sido el proceso que se condujo de la mano del “Cuarteto Nacional de Diálogo en Túnez conformado por el Sindicato General de Trabajo de Túnez (UGTT), la Confederación de Industria, Comercio y Artesanías (UTICA), la Liga de Derechos Humanos de Túnez (LTDH) y la Orden de Abogados de Túnez”. Ha sido el proceso de reinstitucionalización menos oneroso de los tiempos de los conflictos híbridos no convencionales.

La iraquí cuyo precio ha sido bien alto luego de 38 años de guerras, embargos y terror con un país completamente en ruina, 2,5 millones de desplazados y una condición de paz precaria que se va erigiendo en un proceso integral de reforma y desarrollo democrático, con la ayuda internacional y del sector privado. Las necesidades de reconstrucción ascenderán a unos 80.000 millones de dólares.

Y el peor de los caminos: el sirio. Quizás la impopularidad de Bashar al-Ásad recreó una ilusión de inmediatismo por parte de los opositores que terminaron fragmentados y en ocasiones enfrentados entre sí con una mayor ferocidad que la de cada uno de ellos frente al adversario mayor que es el régimen. Ha sido una devastación con un costo extremo para la población civil más vulnerable y pobre del país.

Es un desafío para la democracia enfrentar una realidad que forzosamente estará sujeta a acuerdos con los actores locales con poder e influencia.

Interpretaciones simplistas e imaginario local con impacto mundial

Las interpretaciones simplistas tienen hoy en día un impacto más allá de lo marginal, son los terrenos fértiles que permiten a los emprendedores de la ideología, de la política, de la economía,…, de lo social, jugar con las emociones y extraer rentas comprometiendo socialmente a un país. Todos estos eventos poco visibles de la experiencia cotidiana influyen mucho más de lo que uno puede imaginar. Una buena intención de política pública, además de la posibilidad de crear incentivos perversos, puede transmutar un comportamiento cívico fundado en la moral por otro contaminado de los efectos nocivos de la mercantilización de la conducta humana. Estos son dominios en los cuales la responsabilidad moral de los actores con poder e influencia local son decisivos en el logro de un consenso para el restablecimiento de la democracia y de la reconstrucción económica del país.

Emociones y racionalidad

Por lo general, en microeconomía se tiene la idea de que las personas actúan racionalmente, calculando las consecuencias de sus decisiones y corrigiéndolas a partir de su propio interés, suponiendo que poseen la información necesaria y certera para actuar. Pero en la cotidianidad, la gente además de hacer cálculos toma en consideración los afectos, las creencias, …, los valores. Vamos a considerar los constructos del saber de la ciencia económica para explorar las explicaciones desde otra perspectiva diferente.

La forma como inciden las emociones sobre las decisiones en el individuo induce correcciones que pueden tener consecuencias indeseadas para la sociedad y para sí mismo. También está presente la dimensión moral de la utilización de las emociones para estimular comportamientos interesados por parte de quien las manipula. Estas circunstancias hacen pensar que, a pesar de la complejidad, las actuaciones irracionales del ser humano pueden ser anticipadas. Es el rol crucial del discurso previo moral antes de tomar decisiones críticas y puede ser tan simple como recordar los fundamentos éticos, los religiosos, los valores, es decir, los códigos morales, ante la posible falla.

El aprovechamiento de lo emocional por parte de los nuevos emprendedores de la ideología, de la política…, de la economía, …, del crimen organizado emergente tienen hoy un impacto importante en la trama de los conflictos locales y mundiales. El impulso de las emociones se activa cuando la realidad que percibimos, imaginamos o reconocemos, deja de corresponder y coincidir con nuestras expectativas y preferencias actuales. Esa activación en un contexto de sufrimiento propende a una actuación fuera de la razón donde se desplaza el sentido de la responsabilidad, con o sin justificación, hacia otro en búsqueda de un culpable. Para todo humillado, dominado, excluido, pobre o miserable, su referencia trasciende el ámbito de la visión local, pues su realidad abarca en términos de entorno sensible a todo el mundo, es una exposición a un dolor mayor entre su sufrimiento y a la opulencia de los demás del extremo más rico del mundo.

Ante el sufrimiento el ser humano busca explicaciones: “¿Por qué me pasa a mí?”, la respuesta conduce casi ineluctablemente a la búsqueda de un culpable, real o imaginario, de un complot que puede ser verdadero o falso. La red internet, las comunicaciones, los medios dan fuerza y permiten que ese imaginario, con algo de simplismo lógico, transforme a la política, a la ideología, a la religión, en prósperos emprendimientos del crimen organizado o en medios para hacer dinero. Una trama en la cual coinciden circunstancialmente intereses comunes entre individuos, grupos, países puede dar lugar conclusiones vacuas de supuestas conspiraciones que tienen más características tendenciosas que de hipótesis para validación.

Lo que en un entorno democrático deliberativo daría lugar a diálogos y acuerdos transparentes, a fuerza de posverdades y posfactualidades recrea un aborrecimiento al acuerdo abierto y cede sus espacios de encuentro a “pactos” entre adversarios que tienen más características de la política como emprendimiento que como resultado de una convergencia ideológicamente fundada o de una búsqueda de consenso bajo criterios de deliberación democrática.

Las asimetrías de información, la “infoxicación” y el poder mediático hacen de las mayorías presas fáciles para la manipulación de la conducta a través de las emociones. Es el aprovechamiento tergiversado de las tradiciones, de las creencias, de la condición moral, de lo sagrado para las personas. Este aprovechamiento puede servir para perpetuar la ignorancia y subyugar a las gentes haciéndoles creer que no pueden decidir, ni valerse por sí mismos, asumiendo cursos de acción que les someten más en su estado de miseria.

Infografía: emociones y miserias bajo el populismo autoritario

  • Justicia Social: Plano normativo
  • Racionalidad limitada: Plano positivo
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La importancia crucial de la microeconomía en el diseño de política pública

Las categorías del análisis de impacto regulatorio.

El diseño de políticas económicas enfrenta la complejidad no susceptible de reducción del comportamiento humano, el individuo enfrenta situaciones con una racionalidad no enteramente hedonista y no enteramente generosa, cuya acción puede ser un tanto moral como amoral. Más allá de esa complejidad, partimos del supuesto que el entorno puede incidir en la inclinación de la balanza del comportamiento humano hacia un lado o hacia otro, es el desafío sobre el cómo las regulaciones pueden favorecer la formación de buenos ciudadanos. [1]

La justificación de las regulaciones económicas se encuentra en los llamados fallos del mercado cuando dan lugar a la producción excesiva o deficiente de  bienes y servicios, pero las regulaciones no están exentas a su vez de efectos secundarios nocivos que pueden ser mayores que los fallos del mercado que pretenden corregir. Del mismo modo que el mercado sin controles da lugar a fallos, las regulaciones pueden acarrear males públicos. Esos males públicos son los derivados de los incentivos perversos, cuando no existe una alineación entre los resultados del comportamiento que se estimula y el propósito final de la norma, en términos de los intereses de la sociedad como conjunto. La extracción de rentas que ocasiona un incentivo perverso surge en presencia de asimetrías de información [2] y del poder discrecional.

El problema esencial de las regulaciones tiene su origen en la respuesta que dan los agentes que participan en el mercado, cuando la norma permite el aprovechamiento de las regulaciones de unos en detrimento de los demás, estamos en presencia de un mal público.  Un mal diseño de las regulaciones no solo tiene los efectos primarios al beneficiar a unos y perjudicar a los demás, tiene también otros impactos colaterales en forma de costos de transacción, pues genera erogaciones adicionales que no agregan valor a la producción de bienes y servicios.

Un análisis complementario puede ser realizado cuando una regulación otorga a un agente poder discrecional para decidir sobre la aplicación de la norma y permite la distracción de recursos en su favor, en cuya situación estamos en presencia de una extracción de rentas, es el tipo de poder discrecional que se hace presente con la intervención de políticos cuyos intereses ideológicos o económicos no están alineados con los de la sociedad.

Un trabajador en situación de inamovilidad laboral puede aprovecharse de su condición para no hacer nada o lo que le venga en gana pues sabe que no tiene riesgos de ser despedido. Una regulación, técnicamente imposible de cumplir, da lugar a la corrupción pues la persona se encuentra de manera inevitable al margen de la ley. La persona que recibe una ayuda justificada socialmente puede sentirse motivada para no realizar ningún esfuerzo para salir de su situación. Estos sucesos son los que caracterizan el riesgo moral el cual describe una situación por la que una persona modifica su conducta cuando ella no resulta la responsable total de las consecuencias de sus decisiones, dando lugar a destrucción de valor económico y social.

En el mar de fondo de los males públicos creados por un mal diseño de la política pública están:

  • Se pierde la motivación para contribuir con la creación de valor económico y social, tanto en lo individual como en las organizaciones, por el aprovechamiento fortuito de la norma.
  • Es la fuente del surgimiento de mercados negros y todas sus secuelas: escasez, racionamiento, violencia, colas y corrupción.
  • Erosiona la efectividad de la gobernanza de un país a la larga el gobierno puede convertirse en un estado fallido.
  • Es destructiva de la confianza y el empoderamiento social: la gente no cree en nadie y pierde su capacidad como buen ciudadano.
  • Da lugar a comportamientos tipo “aprovecha ahora que mañana ya es tarde”, teniendo como consecuencia la destrucción de bienes públicos por explotación hasta el agotamiento, es la llamada “tragedia de los comunes”.[3]
  • La promoción de contratos o acuerdos en las que una de las partes contratantes, está menos informada y no es capaz de distinguir la buena o mala calidad de lo ofrecido por la otra parte.
  • Ventajas a favor de quien posee poder discrecional cuando un individuo u organización dependen de su acción y de su condición moral, condiciones sobre los cuales no se tiene perfecta información, ni conocimiento preciso del alcance de sus atribuciones.

Enlace de audio sobre el tema:
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Notas:

[1] Una buen libro para adentrarse en el tema de los incentivos es el siguiente: Samuel Bowles. “La economía moral”. (https://itun.es/us/awhqcb.l)

[2] https://www.project-syndicate.org/commentary/asymmetries-of-information-and-economic-policy?version=spanish&barrier=true

[3] “La ruina es el destino hacia el cual corren todos los hombres, cada uno buscando su mejor provecho en un mundo que cree en la libertad de los recursos comunes. La libertad de los recursos comunes resulta la ruina para todos.“ Garrett Hardin  “The Tragedy of Commons” en Science, v. 162 (1968), pp. 1243-1248. http://www.ine.gob.mx/

https://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/jonate/Eco_Rec/Intro/La_tragedia_de_los_comunes.pdf

 

Plan de Reformas Económicas e Institucionales para Venezuela – Cuarta parte

La inestabilidad microeconómica y las asimetrías de información.

La información asimétrica en la formulación de política económica surge cuando se permite que alguna de las partes que intervienen en una transacción o relación contractual, maneje un tipo de información que la otra parte no dispone, dando origen a la aparición de comportamientos oportunistas en relación con:

  • La toma de decisiones económicas en la formación de precios de los bienes y servicios.
  • El conflicto potencial entre quien administra la norma y quienes son sus sujetos de control.

El interés en el análisis de la información asimétrica se debe a la preocupación sobre el poder discrecional como fuente de perversión del bien común. Esta discrecionalidad es la que se encuentra en el origen de:

  • Los males públicos como la aparición de mercados negros.
  • La extracción de rentas oportunistas.
  • La corrupción.

Cuando la formulación de la política económica no anticipa esas posibilidades, surgen conflictos entre quienes compran y venden, entre los funcionarios que administran y toda la cadena burocrática que asegura la puesta en práctica de la norma, el resultado más visible de estas ineficiencias se manifiesta en precios más altos, escasez, desviación de recursos productivos hacia actividades que destruyen valor.
Los problemas surgen fundamentalmente como consecuencia de asimetrías de información entre los individuos cercanos al poder por filiación política o económica y el común de los ciudadanos excluidos por la aplicación sesgada de la norma.
Los que poseen aproximación, política o ideológica, cercana con el gobierno están mejor informados y tienen un canal de acceso más directo con los funcionarios. Esto les sitúa en una posición ventajosa con respecto al resto.

Las asimetrías de información originadas por un cambio preferencial para líneas de productos considerados esenciales.

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El tratamiento de los problemas de las asimetrías de información mediante el análisis previo de impacto regulatorio pretende eliminar los efectos de esta sobre el mercado mediante distintas medidas paliativas como son las siguientes:

  • El establecimiento de mecanismos de vigilancia y control a través de la actuación transversal de los poderes públicos con independencia, autonomía y legitimidad, que eviten conflictos de interés y abuso del poder discrecional por parte de los administradores de la norma.
  • La simplificación y la optimización de la norma a través de sistemas de incentivos adecuados diseñados en función del comportamiento anticipado de los agentes económicos, en concordancia con el análisis costo / beneficio de la administración de la norma.
  • El aseguramiento en la provisión de información perfecta sobre los mercados objetivo sin exclusión de ninguna naturaleza.

Las posibilidades de evitar los incentivos perversos derivados de controles de precios son inevitables, pues la única forma de cumplir con la condición de información perfecta o casi perfecta y de eliminación del poder discrecional es la sustitución del control de precios por un sistema de regulación a través del mercado.

Asimetrías de información por inexistencia e insuficiencia de información oficial.

Los problemas de las asimetrías de información en nuestro país son frecuentemente obviados en el diagnóstico de la profunda crisis institucional que vive el país, como también está ausente la evaluación de impacto de las extensas y variadas formas de regulaciones de la vida económica y social en el país. Se hace necesario el conocimiento de las secuencias e interrelaciones que surgen con motivo de esas debilidades institucionales.
Se requiere eliminar los efectos de esas perversiones sobre los mercados de bienes, servicios y de otras variables resultados mediante distintas medidas paliativas, que van desde el establecimiento de mecanismos no discrecionales de vigilancia y control hasta el diseño de sistemas de incentivos adecuados para garantizar una condición de información transparente, libre de la posibilidad de comportamientos oportunistas por parte de individualidades o grupos de interés.
Uno de los males públicos producto de la política económica en Venezuela es la presencia de información oficial sesgada y tendenciosa que propagan y multiplican otro de los males de los controles de las variables resultado: los mercados negros.

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Asimetría por información oficial insuficiente o inexistente

A los efectos directos de las asimetrías de información que dan lugar a sobreprecios en toda la cadena de valor de producción de bienes y servicios hay que añadir la esterilización de fondos que pudieron ser aplicados en la producción de bienes y servicios, los cuales se diluyen en los costos de transacción originados por la multitud de procesos y oficios que destruyen valor como lo son las cadenas informales que operan en los mercados negros.

¿Por qué es necesaria una adecuada evaluación microeconómica institucional?

Creemos que el momento no admite el tipo de ajustes parciales de naturaleza macroeconómica que se acompaña con un epistolario de buenas intenciones de acuerdos entre el Gobierno y gente que no representa a la mayoría de los venezolanos. De esa manera abonamos el camino de una mayor pobreza.
En una crisis de múltiples connotaciones, económicas, morales y políticas, con necesidades de crecimiento económico, de acumulación de capital, no se puede pensar en otra alternativa que recurrir al ahorro externo en forma de inversiones extranjeras y abaratando el crédito internacional. Ahora, no olvidemos que el capital necesita confianza y fluye hacia donde existe seguridad, estado de derecho, los cuales solo mejoran y se restituyen cuando:

  • Existen instituciones públicas autónomas, independientes y bien sustentadas democráticamente.
  • La política económica no da lugar a asimetrías de información, a incentivos perversos o abuso de poder discrecional.

De allí la importancia de la evaluación previa de impacto regulatorio para evitar los males públicos como corrupción y desviación de bienestar hacia individualidades o grupos, cuyos intereses no son los del país.
Definitivamente, los funcionarios públicos, comenzando por el presidente, deben actuar como servidores públicos, con el mínimo poder necesario para ejercer sus funciones, sin menosprecio al servicio de ornato, cuido y mantenimiento de la infraestructura pública. Los gerentes públicos son administradores transitorios de los recursos de la nación y no sus propietarios, son simplemente administradores temporales del erario.

Audio sobre el tema.

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