Cada acción humana, por muy perfecta que sea, deja secuelas cuya absorción total de daños no es posible, cada acción da lugar a un desorden parcialmente superable, mientras más alarguemos la armonía con la naturaleza y con nuestra propia ecología humana mejor nos irá, es la fuerza inmanente de la democracia que vendrá desde la peor amenaza para la civilidad: el populismo-iliberal sea de izquierda o de derecha. Estamos en un mundo diferente al pasado y fuera del alcance de ideologías tal como las conocimos.
