Plan de Reformas Económicas e Institucionales

Plan de Reformas Económicas e Institucionales para Venezuela – Quinta parte

En la agenda discursiva de Venezuela se tiene que superar el dilema de la espera de condiciones “objetivas” para iniciar la ejecución de propuestas integrales que allanen el camino hacia el bien común. La gravedad de la crisis no admite demoras en la consolidación de una forma de gobernanza por otra, es impostergable un consenso mínimo estratégico entre adversarios.

Plan de Reformas Económicas e Institucionales para Venezuela – Tercera parte

En medio de la precariedad social, de la demolición de la infraestructura física, de la quiebra moral de la gente observamos:

Primero, una sociedad sobrecargada de información en las redes, afanada por la toma indiscriminada de imágenes, por divulgarlo todo mediante una escritura parca, por comunicar constantemente, urgida de inmediatez y gratificación momentánea, ansiosa de lucro y materialidad, pero sumida en su mayoría en una extrema precariedad existencial.

Segundo, unos administradores del estado con un inmenso apego por el poder y deseos de perpetuarse en su ejercicio que, luego de dilapidar las fuentes de renta de los recursos naturales, sin capacidad de endeudamiento externo ni posibilidad para continuar la emisión irresponsable de dinero solo les queda la alternativa de recurrir a los impuestos extrayendo los pocos recursos de quienes sobreviven y producen para calmar el hambre y la desocupación.

La conversión de la “dolarización perversa” en parte de un sistema monetario-cambiario óptimo

Hay que apropiarse de un enfoque diferente, mejor con el menor desorden posible y la mayor capacidad para crear alternativas diversas de modo que la gente pueda arreglárselas dignamente y desde sus capacidades ante la disrupción de una diferente manera de vivir que nos exige el entorno bioético social. Hay que avanzar en todos los espacios sin temores, hay que comenzar con el alivio inmediato del sufrimiento de los venezolanos.