Desde el 2019, hay evidentes signos de un cambio hacia un modelo político-económico iliberal de estabilización. Una gobernanza que se asienta sobre una “dolarización” imperfecta, una contención de la oferta monetaria (emisión de dinero y financiamiento bancario), una privatización parcial mediante la cesión del control económico de empresas expropiadas y una liberación del tiempo de trabajo de los funcionarios públicos para que realicen actividades que les permitan compensar su empobrecimiento atroz. Solo resta el paulatino ajuste de precios y tarifas de los servicios públicos. Es un estilo próximo de los modelos autoritarios de Turquía y Hungría.
Categoría: Análisis de Entorno
Las señales de la recuperación del país y el diseño de una prospectiva para la acción política
En la percepción de la economía del país domina la idea de que existe una asociación causal entre el éxito económico y el modo de gobernanza democrático, en nuestra historia esa presunción se sostiene con una coherencia tal, que ante cualquier pregunta siempre se tiene un cuerpo de respuestas adecuadas, lógicas y con una orientación finalista. De esta manera se ha negado, hasta donde sea posible, que haya habido una recuperación económica y un alivio de los problemas sociales en las propias comunidades de vecinos. Estos eventos han ocurrido en una condición de precariedad de los servicios públicos, de asfixia regulatoria, de fallos de suministro eléctrico y de escasez de combustibles.
La otra Venezuela entre el desorden político y la reducción del ruido económico
Un año de paradojas entre el desorden político de la oposición y la estabilización obligada de la economía. La carencia de un consenso compartido sobre los lineamientos generales de un relato de país se refleja en un estado de conflictividad que hace difícil el restablecimiento de una auténtica democracia. Desde comienzos de 2020 la reducción de la emisión irresponsable de dinero, una moderada “privatización”, el mejoramiento de los precios del petróleo y el alivio de las dificultades de la industria petrolera han permitido la leve recuperación de la economía del país


