Cómo la Física Cuántica Revela la Incertidumbre Económica

¿Alguna vez has sentido que el mundo económico es demasiado complejo e impredecible? ¿Por qué los expertos fallan en sus predicciones y por qué tomamos decisiones financieras que, en retrospectiva, parecen ilógicas? Un fascinante artículo reciente, «Interacciones Cuánticas y Cognitivas en la Economía», explora una idea revolucionaria: para entender la economía de hoy, necesitamos mirar tanto a las estrellas como a nuestro propio cerebro.

La propuesta es audaz: combinar la física cuántica, la neurociencia y la psicología cognitiva para descifrar el caos de los mercados y nuestras decisiones. Suena a ciencia ficción, pero tiene más sentido de lo que crees.

El Límite de la Economía Tradicional

Durante décadas, la economía se basó en la idea de que somos seres racionales que siempre toman la mejor decisión para sus bolsillos. Pero la crisis financiera de 2008 y la volatilidad actual nos han demostrado que eso no es cierto. Los modelos tradicionales se quedan cortos porque no consideran dos factores cruciales: la incertidumbre fundamental del mundo y los «errores» de nuestro pensamiento.

La Economía se Vuelve «Cuántica»

Aquí es donde entra la física cuántica. No te preocupes, no necesitas un doctorado para entender la analogía.

  • Principio de Incertidumbre: En el mundo cuántico, es imposible saber con total precisión la posición y la velocidad de una partícula al mismo tiempo. La economía moderna funciona de manera similar. La simple acción de medir o intervenir en el mercado (por ejemplo, con una nueva política) puede cambiar su comportamiento. La incertidumbre no es una falla de nuestros modelos; es una característica inherente del sistema.
  • Entrelazamiento: En física, dos partículas pueden estar «entrelazadas» y lo que le pasa a una afecta instantáneamente a la otra, sin importar la distancia. En nuestro mundo globalizado, una decisión en un banco de Nueva York puede generar efectos inmediatos en Tokio. Todo está interconectado de formas que apenas empezamos a comprender.

Esta visión «cuántica» nos ayuda a aceptar que la economía no es una máquina predecible, sino un sistema complejo y dinámico, lleno de probabilidades y efectos en cadena.

El «Ruido» Dentro de tu Cabeza

El segundo pilar de este nuevo enfoque es la psicología cognitiva, popularizada por el premio Nobel Daniel Kahneman. La idea central es que nuestro juicio está plagado de dos tipos de errores:

  1. Sesgos Cognitivos: Son atajos mentales que nos llevan a cometer errores sistemáticos. Por ejemplo, el sesgo de confirmación nos hace buscar solo la información que apoya nuestras creencias, ignorando el resto. En una inversión, esto puede ser catastrófico.
  2. Ruido: Es la variabilidad no deseada en nuestros juicios. Si a dos jueces se les presenta el mismo caso, idealmente deberían dar la misma sentencia. Si no lo hacen, la diferencia es «ruido». En economía, el estado de ánimo, el cansancio o las noticias del día pueden introducir ruido en las decisiones de un inversor, haciéndolas inconsistentes y erráticas.

En la era de la posverdad y las redes sociales, donde las emociones a menudo pesan más que los hechos, entender estos sesgos y el ruido es más crucial que nunca.

¿Por Qué Nos Debe Importar Todo Esto?

Porque esta combinación de incertidumbre externa (cuántica) y errores internos (cognitivos) explica por qué vivimos en un mundo tan volátil. No se trata solo de un debate académico; tiene implicaciones reales:

  • Mejores Políticas Públicas: Los gobiernos pueden diseñar políticas más robustas si aceptan la incertidumbre en lugar de luchar contra ella.
  • Decisiones Más Inteligentes: Si somos conscientes de nuestros propios sesgos, podemos empezar a tomar decisiones financieras y personales más informadas. El artículo habla de una «higiene del ruido»: estrategias para limpiar nuestras decisiones de influencias irrelevantes.
  • Navegar la Desinformación: Entender cómo se forman nuestras creencias nos da herramientas para combatir las fake news y las burbujas informativas.

Hacia una Economía para Humanos, no para Robots

La gran conclusión es que necesitamos un cambio de paradigma. La economía no puede seguir ignorando la complejidad del mundo y la irracionalidad humana. Al integrar ideas de la física, la neurociencia y la psicología, podemos construir modelos más realistas y, en última instancia, crear una sociedad más justa y equitativa.

La próxima vez que leas una noticia económica o te enfrentes a una decisión importante, recuerda: el mundo es incierto y tu cerebro tiene sus trucos. Pero ser consciente de ello es el primer paso para tomar el control.

Más detalles en: 

Contreras M., F. J. (2025). Interacciones cuánticas y cognitivas en la economía: un análisis interdisciplinario para la toma de decisiones en contextos de incertidumbre. Revista FACES, 7(2), 15–38. https://servicio.bc.uc.edu.ve/faces/revista/index.htm

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