La fragilidad en Venezuela se acrecienta dramáticamente, porque hay ausencia de los mecanismos auto-reguladores de los desequilibrios, que se requieren para asegurar el funcionamiento de cualquier ecosistema natural o social. Ese mecanismo auto-regulador es el que permite a los organismos mejorar a partir de la superación de sus limitaciones, debilidades y desequilibrios, esa capacidad ha desaparecido enSigueSigue leyendo «Uno de los mitos del socialismo del siglo XXI: la defensa del salario y la suprema felicidad – evaluación al mes de enero 2017»