Jugar con la economía

Es un error de consecuencias fatales confundir el consenso reflexivo que exige la economía, con las falsas prescripciones influidas por el deseo de hacer concesiones a cada parcialidad del pensamiento como si fuese posible tomar un poco de cada cosa y tener un buen resultado porque todos han sido complacidos, es la historia económica del extravío de un país.

Es jugar con fuego, como lo hace el gobierno, el frenar y alimentar, espasmódicamente, la creación irresponsable de dinero y la asfixia regulatoria, como también juegan quienes critican todo sin fundamentos ni evidencias, esperando sin propuestas que alguna fuerza exterior nos resuelva la irresponsabilidad social de no ofrecer soluciones

Venezuela: entre la evidencia de una recuperación y la tergiversación de la realidad

Quizás en lugar de un espejismo estemos en presencia de un milagro agrícola, en todo el mundo la agricultura recibe ayuda y protección, en Venezuela con problemas de seguridad, escasez de insumos, con asfixia regulatoria y sin financiamiento, quienes trabajan en el campo, como se dice coloquialmente a pulmón propio, están siendo la esperanza objetiva del país.

Sin embargo, lo mediático privilegia en nuestro lar la insensibilidad social hacia la verdad, de modo que muchos le dan la espalda a la realidad, la tergiversan y prefieren tan solo referirse al lujo y la pompa que una minoría exhibe en algunos lugares de las urbes del país.

Las consecuencias económicas de la invasión de Ucrania

El conflicto en Ucrania vive el momento en el cual domina lo mediático, lo emocional y los resentimientos más profundos de la gente, las redes se ahogan en peticiones de vindictas que si fueran escuchadas acabarían con la existencia del planeta. ¿Cuál será el costo de un mundo de entendimiento sin armas y con propuestas? Creemos que poco a poco la razón deliberativa de los procesos democráticos y de la civilidad se impongan y den luz a un nuevo orden mundial más humanizado, es la esperanza objetiva de una promesa de respeto a la singularidad de cada uno y de la consideración hacia el otro como parte de un todo social al cual pertenecemos sin exclusión.

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