La asfixia regulatoria y la vida económica

Es el mecanismo anti frágil de gobernanza que recrea un contexto bajo el cual el sistema opera en las últimas, con un personal mal remunerado, con un limitado del ancho de banda, con fallos recurrentes y masivos de todos los servicios, hay un espacio donde convergen las necesidades de quien requiere un servicio con urgencia y el funcionario arruinado, lo demás se le deja al lector para que saque sus propias conclusiones.

Economía de la felicidad: amar con esperanza y vivir en la bondad

La “esperanza objetiva” es la espera activa, paciente y perseverante fundada en la acción y la consciencia de una actuación benevolente hacia lo que uno encuentra a su alrededor. Las acciones corresponden al momento y a la consciencia de una visión positiva, retadora y posible de un futuro con sentido de propósito.

La “dolarización perversa” y las posibilidades de superación de la debacle socioeconómica del país

Igualmente ocurre con las posibilidades de mejorar el contexto monetario-cambiario de Venezuela, siempre está presente el argumento de que el costo político y social impide hacer algo mejor, por ejemplo, la tesis de que el estado venezolano “tendría que recortar brutalmente su gasto, lo que representaría una verdadera debacle política y social”, y uno se pregunta: ¿Será posible sostener o aumentar el gasto público manteniendo el esquema actual de emisión inorgánica e irresponsable de dinero? Es posible hacerlo nominalmente pero imposible en términos reales, en tanto no aumente la oferta de bienes y servicios (producción interna e importaciones) cualquier aumento del gasto público o su sostenimiento se diluye en inflación con efectos reales sobre la actividad económica del país.

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