Uno de los males globales del populismo-iliberal lo constituye la distorsión deliberada de la realidad y la relativización de la verdad, ejemplo, se puede incitar a los electores a actos violentos difundiendo sin pruebas ni evidencias un fraude y en cuestión de horas llamar a la paz porque están supuestamente infiltrados. Se hace difusa la responsabilidad en los hechos y se bloquea la posibilidad de alcanzar una verdad incontrovertible, es la trama de la erosión de la democracia.
