Socialismo del siglo XXI

El Petróleo y sus falacias: ¿Venezuela qué haremos? (Francisco J Contreras M)

Venezuela es un país de mucha retórica mediática y poca rigurosidad en el análisis de sus problemas, en el caso de la caída de los precios del petróleo, son comunes las falacias sobre el tema, la lista que vamos a referir está compuesta por:

Primera falacia: Los intereses de Arabia Saudita y EEUU son divergentes

Segunda falacia: La caída es transitoria y es consecuencia de intereses geopolíticos promovidos por EEUU

Tercera falacia: Todos los productores de petróleo son perdedores

Cuarta falacia: Existe reciprocidad política e ideológica del ALBA y otros socios del Gobierno Venezolano hacia el país

La economía de la energía en el mundo depende de variables económicas de mercado, no significa que la situación no sea una oportunidad geopolítica para los ganadores con la crisis. Los factores críticos con impacto futuro sobre la demanda y la oferta energética son: el cambio climático (promoviendo el uso limpio de la energía) y el progreso técnico (provocando eficiencias de uso y de producción).

La verdad es que el gran ganador histórico es China y los grandes y únicos perdedores son Rusia, Irán, Nigeria, Argelia y el mayor de todos: Venezuela. En nuestro país nunca hubo interés por el uso de la riqueza petrolera como palanca del desarrollo, siempre prevaleció su uso para la recreación del populismo.

El Socialismo de Siglo XXI y la destrucción de la clase media venezolana (Francisco J Contreras M)

La revolución socialista en Venezuela ha sido una experiencia de destrucción de la clase media. Primero, de manera explícita al atacar sus símbolos: una buena casa, una salud resguardada, una educación permanente y extensa y la movilidad social, y segundo, con un sin propósito, pero de mayor daño, a través de la propagación de una cultura de resentimiento social, de revancha, de alimentar ese morbo social justificándolo y promoviéndolo. El socialismo del siglo XXI, se engulló una inmensa riqueza, sin dejar prácticamente nada, ni material, ni intangible, en la tragedia de este país llamado Venezuela, fue una dilapidación para la destrucción, no para construir un país. Algo habrá que salvar mas allá del aprendizaje calamitoso de este episodio que en el tiempo se querrá borrar; ¿Qué podemos salvar de este desastre? Una sola cosa: no puede haber futuro en una sociedad que reproduce gente olvidada en su miseria y otra gente llena de ostentaciones.

Los fallos del mercado bajo el socialismo del siglo XXI (II)

Definitivamente bajo el socialismo del siglo XXI los fallos de la economía de mercado se transforman en fallos de mercados paralelos. Las regulaciones y la gestión pública formulada ignorando la capacidad de respuesta del mercado, no solo acrecientan los fallos del mercado sino que dan origen a otros fallos propios de las regulaciones, tanto o mas graves que los propios problemas que pretende corregir. Se recrea todo un síndrome donde cada regulación da origen a otra mas intensa con mayor costo y destrucción de valor social.

Los fallos del mercado bajo el socialismo del siglo XXI (I)

Es notable como tiende a asociarse el mercado con el capitalismo, como si no tuviese existencia bajo el socialismo. Resulta que los llamados fallos de la economía de mercado no desaparecen con el socialismo, mas bien se acrecientan y con mayor generación de desigualdades sociales. El mercado no nace con el capitalismo, es anterior al mismo y surge en la medida que el ser humano es capaz de generar excedentes que pueden servirles a través del intercambio para obtener con mayor eficiencia los otros bienes que le hacen falta. El socialismo suma a los fallos del mercado los fallos de sus propias regulaciones.