El petróleo en el futuro de Venezuela

Ganancias extraordinarias petroleras: la inversión en progreso técnico, los fondos anticíclicos y el derroche como paradigmas en la explotación petrolera.

El entorno económico mundial es adverso para los venezolanos y lo va a ser durante bastante tiempo, la principal fuente de recursos «el petróleo» se encuentra ante una sobre oferta y una demanda con poco crecimiento. La causa fundamental de la sobre oferta, guarda relación con el progreso técnico que reduce los costos y aumenta el rendimiento de extracción, curiosamente ese progreso técnico se hizo posible gracias a las ganancias extraordinarias que generó el negocio petrolero durante el período de precios altos. Otros países crearon fondos para contingencias de manera de suavizar la volatilidad histórica de los precios del petróleo. Venezuela no hizo ni lo primero y mucho menos lo segundo, ni siquiera aseguró el mantenimiento adecuado de la capacidad de la industria. En nuestro país toda esa inmensa renta petrolera se desvió hacia el consumo de bienes y servicios importados, en forma de gastos de naturaleza asistencial sin ninguna consideración de sensatez económica.

Una empresa no puede entrar perdiendo, pero una vez en el mercado puede quedarse perdiendo, si resulta que pierde más saliendo

La lucha en el mercado petrolero es también desfavorable para el país, Arabia Saudita, Irán y casi todos los países del Golfo Pérsico se encuentran en una fuerte apuesta de producir para no ceder mercados, han jugado a la baja de precios intentando sacar a los productores norteamericanos del mercado, cuestión difícil porque las innovaciones siguen y hacen menos costosa la producción y también, porque en economía es más fácil impedir la entrada a un competidor que sacarlo toda vez que se establece en el mercado. No se puede entrar en un mercado perdiendo pero si se puede permanecer perdiendo, pues el punto de retiro viene dado por la decisión de la menor pérdida, es decir un productor cerrará sus operaciones cuando la pérdida de operar sea superior a la pérdida de salir, de manera que es poco probable ni siquiera una estabilización de precios en el corto plazo. Hoy en día el petróleo ha caído a menos de 30 dólares por barril, debido a la fuerte competencia entre los principales productores de la OPEP: Arabia Saudita, Irak y ahora Irán. Los grandes perdedores lo constituyen el resto de los países de la OPEP, entre ellos el mas despilfarrador: Venezuela.

Futurpetrol11022016

Autoabastecimiento y energías alternas al petróleo en el primer mundo: el estancamiento de la demanda.

Los mercados de los países del primer mundo se encuentran en una situación poco favorable para las importaciones, Estados Unidos puede decirse que hoy ha alcanzado el autoabastecimiento de gas natural y hasta va a exportar, con respecto al petróleo ya no es vulnerable a los shocks energéticos como en otra época. La Comunidad Europea da cada día más pasos en la dirección del uso de energías alternativas que en este momento casi tienen precios competitivos con la energía fósil, de modo que en nuestros mercados naturales la situación es compleja para mantener nuestro posicionamiento. El gran mercado en un próximo futuro lo representan China e India (también otros países asiáticos), geográficamente es el campo de contienda de los países del Golfo Pérsico. Venezuela allí tiene pocas cartas que jugar, no posee capacidad y de paso tiene convenios con China en condiciones que no les son favorables.

Venezuela en la encrucijada: entre el riesgo de un estado fallido y el fortalecimiento institucional.

En el corto plazo está el tiempo para la búsqueda de apoyo financiero internacional, pero regresar a esos mercados hoy en día no es posible sin un plan de reformas económicas e institucionales que generen confianza y puedan asegurar la superación de la crisis honrando los acuerdos suscritos. La líneas centrales de ese plan, del cual para nada habla el Gobierno en Venezuela y que tampoco se plantea con claridad en nuestros medios políticos, necesita poderes públicos autónomos e independientes, simplificación y optimización del marco regulatorio, sometimiento de las reglas a evaluación previa de impacto y libres de asimetrías de información e incentivos perversos, por último, reglas anticíclicas en materia fiscal y monetaria.

De no asumir esa responsabilidad, en un país donde durante casi todo el periplo petrolero  lo único que se hizo fue extraer renta petrolera y derrocharla, quienes se beneficiaron de ese oficio, pueden mudarse de actividad hacia otra que también genera rentas: el narcotráfico, de modo que se pasaría de la renta petrolera a la «narcorenta».

Una buena elección cuando aún hay tiempo, puede augurar un buen futuro para el país como potencia petroquímica y no como un simple vendedor de crudo.

Propuesta de Plan de Reformas Económicas e Institucionales (hoja de ruta)

Extracto.

Plantearse el discurso económico sobre la crisis de Venezuela no es fácil, primero, las propuestas de los personeros del Gobierno se circunscriben a un contenido esencialmente ideológico, político, anclado en el pasado y en desuso incluso en países socialistas, segundo, predomina en la comunidad profesional un paradigma macroeconómico de carácter coyuntural enfocado en ajustes, tercero, las manifestaciones de la crisis en forma de inflación, escasez y colas hace pensar, en el común de la gente, que esos síntomas son las causas de todos los males, cuando por el contrario son las consecuencias de mala conducción de la política económica y las regulaciones extremas.

Durante estos últimos 18 años en nuestro país ha proliferado todo tipo de regulaciones tendientes al control de las variables resultado de manera directa, mediante controles de precios, del tipo de cambio, del mercado laboral y del mercado de pagos internacionales. Cualquier intento de control de la manifestación de las variables resultado, al no tratar las causas de fondo empeora los orígenes de los desajustes económicos. En el caso de Venezuela todo lo contrario de lo esperado por los controles, los precios no cesan de aumentar, los mercados negros proliferan, se paraliza la producción, se agotan las reservas internacionales con un agudo desabastecimiento.

La proliferación abrumadora de todo tipo de regulaciones, reglamentos, providencias, decretos es en este momento asfixiante, cualquier ajuste que pretenda ser exitoso necesita de reformas económicas e institucionales previas o simultáneas.

Dejar las cosas como están, como parece ser la intención del Gobierno, a la larga de manera directa o velada tendrán que ajustar esas variables resultado al alza, aumentar la presión tributaria, con un déficit fiscal que se mantiene o aumenta. En nuestro criterio un ajuste macroeconómico que cumpliera su cometido de estabilización de precios, de unificación cambiaria con depreciaciones o devaluaciones sucesivas, de equilibrio fiscal y cesación de la emisión inorgánica de dinero es poco probable que resuelva los problemas mas allá del muy corto plazo.

Reiteramos sin el acometimiento previo o simultáneo de Reformas Económicas e Institucionales con el propósito de fortalecer institucionalmente al país no habrá éxito, los poderes públicos tienen que ser legítimos, autónomos e independientes. Tiene que iniciarse un proceso de simplificación y optimización del marco regulatorio en función de la respuesta esperada del mercado (análisis de impacto regulatorio).

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Plan de Reformas Económicas e Institucionales