La Insuficiencia Estructural de Reservas Internacionales Netas en Venezuela (base: 2016)

La acumulación de errores de política económica

Extracto

Una oportunidad que se dilapida y una amenaza que no se administran, se transforman posteriormente en debilidades estructurales. Se tuvo la gran oportunidad con los altos precios del petróleo durante quince años y con una renta petrolera que se despilfarró. Entre 1999 y 2010, esa cuantiosa riqueza superó en acumulación, el nivel óptimo de reservas internacionales. Luego ante el gran sesgo importador del país, ni siquiera la deuda externa, pudo sostener esa malversación. Ese modelo de gastar, no acumular capital y de destrucción de la base productiva del país, podría estar frente a un momento crítico. No se trata de una coyuntura con efectos pasajeros, ha sido la voluntad histórica del gobierno.

Las variables

PIB

El producto interno bruto, es el valor de la producción de bienes y servicios de un país, es una variable clave en nuestra reflexión, la vamos a referir para tener una idea del desenvolvimiento económico de Venezuela e identificar la propensión a importar del país. Hay que tener en consideración que, desde el punto de vista cualitativo, podemos asumir que, sería imposible producir un bien, en el país exento de componente importado. Nuestro país sufre el denominado “Mal Holandés ”, existe un sesgo importador, salvo el petróleo es bien difícil que Venezuela produzca algo competitivo para el exterior.

Propensión a importar

En este escrito la definiremos como la proporción del valor de las importaciones con respecto al PIB. No la debemos confundir con la categoría de origen keynesiana llamada propensión marginal a importar. El objetivo que perseguimos es el de darnos una idea de la magnitud de recursos en divisas, necesarios para asegurar un nivel de importaciones, acorde con la producción y demanda de bienes y servicios del país.

Servicio de deuda

Otra variable que debemos incluir,  en una evaluación sencilla de la necesidad de recursos en reservas internacionales, es la deuda externa que da lugar a obligaciones de pago en intereses y pago de capital, ambos es lo que se denomina servicio de deuda. Venezuela históricamente, a pesar de la enorme renta petrolera, sufre de una insuficiencia de ahorro interno, necesaria para asegurar la acumulación de capital, casi todo deriva hacia el gasto y no hacia la inversión, la utilización de deuda externa es inevitable. Debemos señalar y lo estudiaremos en el futuro, es probable también que la deuda externa, tampoco se haya orientado a la acumulación de capital. En cualquier disyuntiva, una regla económica es que deuda externa que, no asegure la reproducción del capital con efecto productivo, se transforma en una mayor presión tributaria futura. El Gobierno de Venezuela siempre ha recurrido al impuesto más efectivo: la inflación.

Importaciones

La vulnerabilidad de Venezuela, no solo se relaciona con el sesgo importador, sino con la rigidez de la demanda de bienes y servicios importados que se deriva de una insuficiencia de la oferta agregada interna, por la disolución, obsolescencia y estancamiento de la base productiva agrícola e industrial del país.

El nivel óptimo de reservas

En términos nominales (valores no ajustados por inflación) pareciera que el ritmo de las importaciones creciera de manera intensa desde el 2007, pero se trata de tan solo una ilusión. Cuando esas cifras se expresan en valores constantes (ajustados por inflación, con año base 1997), la realidad es otra, más bien, desde el año 2007 se estancan las importaciones. Esto expresa un desajuste, que ya ha sido comentado en nuestros artículos pasados, existe un desbalance de la demanda  causado por la emisión inorgánica de dinero, hay más bolívares pero no tantos dólares en reservas para sostener esa liquidez monetaria.

 

RO1

Res_Opt_2

El nivel óptimo de reservas

Para un país con extrema vulnerabilidad alimentaria y manufacturera, deberíamos tener en caja unos cinco meses de reservas y suficientes recursos para cumplir con las obligaciones financieras del servicio de deuda. Para este año 2017, el nivel de reservas debería alcanzar al momento en 22.048 millones de $ USD y se sitúa, por debajo de las reglas del protocolo financiero, en unos 9.583 millones de $ USD. No es un simple asunto de números sin importancia, un buen padre de familia debe poseer una reserva para hacer frente a los gastos de alimentación y de los servicios básicos del hogar, también, para pagar deudas y para asumir eventos inesperados, igual el país, no es sensato vivir al día.

 

 

Este nivel de seguridad cuando no se alcanza, se traduce en presión sobre el nivel de precios, pues no se puede cubrir el déficit de oferta interna con un mayor nivel de importaciones. Ahora bien, cómo podemos establecer un nivel adecuado de reservas internacionales netas, como ejercicio vamos a suponer que se fija como objetivo el nivel de escasez de 28,8% que correspondió a los tres primeros meses del año 2014, para sostener un nivel de importaciones equivalentes en el año 2015 se debió disponer adicionalmente: 14.528 millones de $ y para el año 2016 el monto de 11.830 millones de $. Deberíamos disponer reservas en caja en esos niveles, de modo de asegurar el crédito financiero y la confianza del resto del mundo en nuestro país.

Desde el punto de vista fiscal el Gobierno debería optar por las siguientes opciones:

  • Ajustar el gasto público a la baja en un monto suficiente para disminuir la presión sobre las importaciones;
  • Ajustar las tasas de interés para reducir la presión sobre la demanda agregada por la vía del encarecimiento del crédito;
  • Aumentar la presión tributaria;
  • Ajustar la tasa de cambio de modo de reducir la propensión a importar.

Pero no constituyen una solución a los problemas de fondo del país, someter la economía a la ortodoxia fiscal, como la indicada en el párrafo anterior, sin reformas económicas e institucionales que restituyan la confianza en el país, ni la eliminación de los incentivos perversos de la mala política económica, suma al problema inflacionario, el de una brutal caída de la actividad económica del país.

En Venezuela, el Gobierno ha desechado esas políticas, controlando el tipo de cambio, racionando la oferta de divisas, controlando los precios de los bienes y servicios e intentando administrar el margen de ganancias sobre el costo de producción. Como el Gobierno mantiene y aumenta el gasto público, la demanda no cede, más bien aumenta y con una restricción de oferta, el surgimiento de mercados negros e incentivos para la violación de regulaciones da lugar al racionamiento, la inflación y la corrupción.

La insuficiencia estructural de reservas internacionales

Los resultados, de una política económica heterodoxa y jamás vista en los anales de la economía, ineluctablemente se traducen en una insuficiencia de reservas internacionales necesarias para honrar los pagos de servicio de deuda y asegurar un aprovisionamiento continuo de importaciones. Al cierre del año 2017, sin contar el último trimestre, la insuficiencia alcanza un el nivel  11.830 millones de dólares americanos.

El autismo económico

No solo tenemos un Gobierno que desprecia al saber económico sino que cualquier propuesta de diagnóstico y de solución de los serios problemas del país, es criticada, sin la presentación de evidencia que valide las hipótesis y sin fundamentación teórica.

Hasta en nuestros medios académicos, los criterios de demarcación que preceden la dialéctica o el discurso, son descartados, pues existe el sentimiento de que demostrar la posibilidad de equivocación o error es una pérdida de tiempo.

La duda metódica cede su plaza ante lo inmediato, ante lo mediático y ante la presunción de que a la gente hay que reafirmarle en lo que quiere escuchar y no en las verdades amargas, que por amargas que sean no dejan de ser verdades.


Autor: Francisco J Contreras M
http://ve.linkedin.com/in/fjcontre35/
http://franciscojcontrerasm.blogspot.com/
http://www.prosprev.com

La Insuficiencia Estructural de Reservas Internacionales Netas en Venezuela (base: 2015)

La acumulación de errores de política económica

Extracto

Una oportunidad que se dilapida y una amenaza que no se administran, se transforman posteriormente en debilidades estructurales. Se tuvo la gran oportunidad con los altos precios del petróleo durante quince años y con una renta petrolera que se despilfarró. Entre 1999 y 2010, esa cuantiosa riqueza superó en acumulación, el nivel óptimo de reservas internacionales. Luego ante el gran sesgo importador del país, ni siquiera la deuda externa, pudo sostener esa malversación. Ese modelo de gastar, no acumular capital y de destrucción de la base productiva del país, podría estar frente a un momento crítico. No se trata de una coyuntura con efectos pasajeros, ha sido la voluntad histórica del gobierno.

Las variables

PIB

El producto interno bruto, es el valor de la producción de bienes y servicios de un país, es una variable clave en nuestra reflexión, la vamos a referir para tener una idea del desenvolvimiento económico de Venezuela e identificar la propensión a importar del país. Hay que tener en consideración que, desde el punto de vista cualitativo, podemos asumir que, sería imposible producir un bien, en el país exento de componente importado. Nuestro país sufre el denominado “Mal Holandés ”, existe un sesgo importador, salvo el petróleo es bien difícil que Venezuela produzca algo competitivo para el exterior.

Propensión a importar

En este escrito la definiremos como la proporción del valor de las importaciones con respecto al PIB. No la debemos confundir con la categoría de origen keynesiana llamada propensión marginal a importar. El objetivo que perseguimos es el de darnos una idea de la magnitud de recursos en divisas, necesarios para asegurar un nivel de importaciones, acorde con la producción y demanda de bienes y servicios del país.

Servicio de deuda

Otra variable que debemos incluir,  en una evaluación sencilla de la necesidad de recursos en reservas internacionales, es la deuda externa que da lugar a obligaciones de pago en intereses y pago de capital, ambos es lo que se denomina servicio de deuda. Venezuela históricamente, a pesar de la enorme renta petrolera, sufre de una insuficiencia de ahorro interno, necesaria para asegurar la acumulación de capital, casi todo deriva hacia el gasto y no hacia la inversión, la utilización de deuda externa es inevitable. Debemos señalar y lo estudiaremos en el futuro, es probable también que la deuda externa, tampoco se haya orientado a la acumulación de capital. En cualquier disyuntiva, una regla económica es que deuda externa que, no asegure la reproducción del capital con efecto productivo, se transforma en una mayor presión tributaria futura. El Gobierno de Venezuela siempre ha recurrido al impuesto más efectivo: la inflación.

Importaciones

La vulnerabilidad de Venezuela, no solo se relaciona con el sesgo importador, sino con la rigidez de la demanda de bienes y servicios importados que se deriva de una insuficiencia de la oferta agregada interna, por la disolución, obsolescencia y estancamiento de la base productiva agrícola e industrial del país.

El nivel óptimo de reservas

En términos nominales (valores no ajustados por inflación) pareciera que el ritmo de las importaciones creciera de manera intensa desde el 2007, pero se trata de tan solo una ilusión. Cuando esas cifras se expresan en valores constantes (ajustados por inflación, con año base 1997), la realidad es otra, más bien, desde el año 2007 se estancan las importaciones. Esto expresa un desajuste, que ya ha sido comentado en nuestros artículos pasados, existe un desbalance de la demanda  causado por la emisión inorgánica de dinero, hay más bolívares pero no tantos dólares en reservas para sostener esa liquidez monetaria.

 

RO1

Res_Opt_2

Servicio de deuda

Los pagos por deuda externa como proporción de las reservas, valida más la hipótesis del agotamiento del modelo económico, a través del gasto y de la capacidad de importaciones que, facilita la renta petrolera y el endeudamiento externo. Igualmente desde el 2005, los marcadores nos señalan que hace falta más recursos en divisas para sostener la demanda, y  resulta que ahora se añade el pago de los compromisos generados por el servicio de deuda externa, definitivamente estamos ante una potencial crisis de pagos externos.

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GRD

El nivel óptimo de reservas

Para un país con extrema vulnerabilidad alimentaria y manufacturera, deberíamos tener en caja unos cinco meses de reservas y suficientes recursos para cumplir con las obligaciones financieras del servicio de deuda. Para el 2015, el nivel de reservas debió cerrar en 28.809 millones de $ y se situó por debajo de las reglas del protocolo financiero. No es un simple asunto de números sin importancia, un buen padre de familia debe poseer una reserva para hacer frente a los gastos de alimentación y de los servicios básicos del hogar, también, para pagar deudas y para asumir eventos inesperados, igual el país, no es sensato vivir al día.

RO5

Este nivel de seguridad cuando no se alcanza, se traduce en presión sobre el nivel de precios, pues no se puede cubrir el déficit de oferta interna con un mayor nivel de importaciones. Ahora bien, cómo podemos establecer un nivel adecuado de reservas internacionales netas, como ejercicio vamos a suponer que se fija como objetivo el nivel de escasez de 28,8% que correspondió a los tres primeros meses del año 2014, para sostener un nivel de importaciones equivalentes en el año 2015 se debió disponer de 42.889 millones de $ y para el año 2016 el monto de 46.300 millones de $. Deberíamos disponer reservas en caja en esos niveles, de modo de asegurar el crédito financiero y la confianza del resto del mundo en nuestro país.

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Desde el punto de vista fiscal el Gobierno debería optar por las siguientes opciones:

  • Ajustar el gasto público a la baja en un monto suficiente para disminuir la presión sobre las importaciones;
  • Ajustar las tasas de interés para reducir la presión sobre la demanda agregada por la vía del encarecimiento del crédito;
  • Aumentar la presión tributaria;
  • Ajustar la tasa de cambio de modo de reducir la propensión a importar.

Pero no constituyen una solución a los problemas de fondo del país, someter la economía a la ortodoxia fiscal, como la indicada en el párrafo anterior, sin reformas económicas e institucionales que restituyan la confianza en el país, ni la eliminación de los incentivos perversos de la mala política económica, suma al problema inflacionario, el de una brutal caída de la actividad económica del país.

En Venezuela, el Gobierno ha desechado esas políticas, controlando el tipo de cambio, racionando la oferta de divisas, controlando los precios de los bienes y servicios e intentando administrar el margen de ganancias sobre el costo de producción. Como el Gobierno mantiene y aumenta el gasto público, la demanda no cede, más bien aumenta y con una restricción de oferta, el surgimiento de mercados negros e incentivos para la violación de regulaciones da lugar al racionamiento, la inflación y la corrupción.

La insuficiencia estructural de reservas internacionales

Los resultados, de una política económica heterodoxa y jamás vista en los anales de la economía, ineluctablemente se traducen en una insuficiencia de reservas internacionales necesarias para honrar los pagos de servicio de deuda y asegurar un aprovisionamiento continuo de importaciones. Al cierre del año 2015, sin contar el último trimestre, la insuficiencia alcanza un el nivel  26.522 millones de dólares americanos.

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El autismo económico

No solo tenemos un Gobierno que desprecia al saber económico sino que cualquier propuesta de diagnóstico y de solución de los serios problemas del país, es criticada, sin la presentación de evidencia que valide las hipótesis y sin fundamentación teórica.

Hasta en nuestros medios académicos, los criterios de demarcación que preceden la dialéctica o el discurso, son descartados, pues existe el sentimiento de que demostrar la posibilidad de equivocación o error es una pérdida de tiempo.

La duda metódica cede su plaza ante lo inmediato, ante lo mediático y ante la presunción de que a la gente hay que reafirmarle en lo que quiere escuchar y no en las verdades amargas, que por amargas que sean no dejan de ser verdades.


Autor: Francisco J Contreras M
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La economía lumpen II: la inflación por decreto y el estado de excepción

El decreto de estado de excepción y emergencia.

El nuevo decreto de estado de excepción y emergencia económica, sumado al ajuste de precios de bienes de primera necesidad anunciados por el gobierno son complementarios. El gobierno requiere un estado de excepción y emergencia económica por las siguientes razones:

Primero, como recurso para seguir con el financiamiento del gasto púbico adicional mediante emisión de dinero inorgánico, con lo cual dispone de margen de maniobra política frente al descontento, anunciando asignaciones de gastos en favor de los más pobres, así no se tengan buenos resultados;

Segundo, si los anuncios no logran convencer y la inestabilidad se desborda en desórdenes públicos, poder recurrir a todos los medios disponibles de manera libre y sin control para ejercer una fuerte represión. En términos políticos las protestas organizadas afectan más al gobierno que los eventos anárquicos espontáneos.

En países que han sufrido crisis extremas lo que más ha preocupado a los gobiernos son las formas organizadas de protesta y más hoy en día con el poder de difusión de los medios y las redes sociales. Los posibles desbordes callejeros espontáneos pueden incluso servir como válvula de escape para las masas que deambulan por las calles en búsqueda de sustento, no son tenidas propiamente como un evento de protesta contra el gobierno, a las autoridades les es suficiente controlar un poco esos sucesos, incluso permitirlos de manera focal y racionada por momentos como se administra un corte eléctrico.

La inflación como decreto.

LumpenII1En este momento de aguda insuficiencia de capacidad para importar los ajustes de precios no tienen la correa de transmisión que permite compensar costos y producir, porque en toda la base productiva del país se requiere de componente importado para producir, para explicar con un ejemplo, la simple producción de botellas de agua potable, necesita de tapas y env

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Edictum De Pretiis Rerum Venalium. By User:MatthiasKabel (Photographed by myself in Pergamonmuseum Berlin) via Wikimedia Commons

ases de plástico, hay materia prima (agua) pero no insumos (tapas y botellas), teniendo este país una supuesta ventaja comparativa para la producción de resinas plásticas, el problema es que hay un deterioro de la capacidad productiva del país, no solo por escasez de materias primas, sino de insumos, partes y piezas para asegurar la cadena de valor, muchos de ellos importados.

En economía desde antes del feudalismo, se conocen los efectos desastrosos de las regulaciones de precios y de costos, cita común en los salones de clases de las escuelas de economía es el relato histórico del desastre inflacionario provocado por Cayo Aurelio Valerio Diocleciano Augusto, con su famoso «Edictum De Pretiis Rerum Venalium» norma promulgada en el año 301, equivalente a las regulaciones de precios justos del Gobierno del Presidente Nicolás Maduro.

¿Qué hacer?

Pero a estas alturas, el nivel de complejidad y profundidad del caos económico en Venezuela es tan grande que no se resuelve con simples ajustes y liberaciones de costos, precios y salarios, es nuestra insistencia, es necesario un plan de reformas institucionales y económicas porque ya nuestro país por si solo no puede salir de la crisis, necesita recursos financieros de los mercados internacionales, para lo cual hay que ofrecer credibilidad y confianza. Parte de esa confianza y credibilidad está relacionada con el fortalecimiento institucional de la democracia.

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La posibilidad de una cesación de pagos en Venezuela (actualización)

Extracto      

La posibilidad de una cesación de pagos es una realidad en Venezuela. Hasta ahora el Gobierno ha eludido esa eventualidad por la vía de un fuerte racionamiento de divisas destinadas a importaciones en el país, de esta manera ha podido honrar el servicio de deuda. Ahora bien cuál es la posibilidad de seguir con esta estrategia que irremediablemente supone escasez de bienes y servicios y de materias primas para sostener un sector productivo desgastado y alicaído, la respuesta: Venezuela requiere unos 29.939 millones de dólares americanos, de financiamiento internacional  (o su equivalente en entrada e capitales) para mantenerse en los niveles de escasez equivalentes al correspondiente del año 2012, de manera que es inevitable la negociación con los acreedores internacionales, esta vez no basta con una reducción de las importaciones.

Importaciones de bienes y servicios racionados.

Utilizaremos el cuadro siguiente con las importaciones venezolanas en dólares americanos ($ USD), bolívares corrientes y bolívares constantes (base: 2007). Fijemos nuestra atención en los años 2012, 2013 y 2014 es una serie donde se observa una gran disminución de las importaciones venezolanas del 51 %, con unos precios del petróleo sin gran variación. Lo cual nos revela que hay una salida de capitales importante. Con un rígido control de cambios esto es una señal de racionamiento de las importaciones de bienes y servicios de consumo final, y también, de materias primas y bienes de capital. Si los pagos de servicio de deuda externa son relativamente iguales, por reducción a lo absurdo debe existir una fuerte filtración de divisas hacia el exterior. Para el año 2015, la caída de las importaciones alcanza 41,20% con una baja del precio del petróleo del 50%, significa que el descenso de la capacidad para importar es tan grande que desaparece la presunción de fuga de capitales.

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Fuente: Banco Central de Venezuela.

Una caída continua de las importaciones desde el 2013, con buenos precios del petróleo hasta el 2014, no deja lugar a dudas, no ha habido una verdadera estrategia para resolver, lo que ya presentaba los signos de desastre económico por mala política pública.

El nivel de seguridad de reservas internacionales y su insuficiencia.

En este trabajo asumimos que un nivel adecuado de reservas internacionales es equivalente a cinco meses de importación más el pago de servicio de deuda externa (capital e intereses). “El nivel de seguridad” se muestra a continuación en millones de dólares americanos, en la cuarta columna, si la comparamos con la primera columna “Reservas internacionales netas”, la diferencia constituye un indicador de suficiencia de medios de pagos internacionales o de reservas.

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Fuente: Banco Central de Venezuela y estimaciones propias.

Desde el 2011 comienzan los tiempos de insuficiencia estructural de reservas internacionales, para el año 2014 no es mayor porque las importaciones se redujeron a la mitad, de no ser así hubiésemos estado en una situación de cesación de pagos mejor conocida como “default”. Es decir se sacrifica el bienestar interno para cumplir con las acreencias internacionales. Para el 2015, con una reducción de casi el 50% de las importaciones, la insuficiencia de divisas llega a 106%, esto explica el cómo se genera la crisis de desabastecimiento y escasez en Venezuela.

Desde el 2011, ya la economía venezolana mostraba los signos de agotamiento de un modelo económico fundado exclusivamente en el mal uso de la renta petrolera y en la capacidad de endeudamiento del país. No puede haber prosperidad donde se asfixia impunemente la capacidad productiva del país.

El drama del año 2016: ¿Se podrá racionar mas el valor de las importaciones?

Hasta ahora el Gobierno Nacional ha sorteado una cesación de pagos con una gran reducción de las importaciones. Vamos ahora a considerar unas premisas sobre las variables determinantes en este caso, para la evaluación del nivel de seguridad de reservas internacionales.

Supongamos las premisas mostradas en la siguiente tabla (mill de $ USD para Importaciones, Exportaciones, Reservas internacionales netas y servicio de deuda, en $ USD por barril para el precio del petróleo):

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Fuente: estimaciones propias.

Premisas

  1. Para los precios del petróleo hemos asumido un valor de 24,16 $ USD por barril (nivel de precios actual),
  2. Para las importaciones un nivel equivalente al del año 2012,
  3. El nivel inicial de reservas internacionales netas actual de 15.474 millones de $ USD,
  4. El nivel actual del volumen de exportaciones petroleras, ajustando el valor, según la premisa (1),
  5. Por último tomemos el servicio de deuda externa corresponde al nivel de pagos programados.

Con esas premisas hay un déficit de caja de 29.939 millones de dólares, equivalentes al 192 % de las reservas meta establecidas (15.583 mill $USD).

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Fuente: estimaciones propias.

En consecuencia, la situación actual es insostenible porque las reservas internacionales netas serían insuficientes incluso para el pago del servicio de deuda externa.  Con una pérdida de bienestar del 192%, medido con respecto a las importaciones del 2012.

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Fuente estimaciones propias.

En conclusión, Venezuela requiere unos 29.939 millones de dólares americanos de financiamiento internacional o por entrada de capitales privados, en la eventualidad de restablecimiento de la confianza en el país, de esta manera es inevitable la negociación con los acreedores internacionales, esta vez no basta con una reducción de las importaciones.

La situación necesita de un ajuste económico fundado en el restablecimiento de los equilibrios macroeconómicos (déficit fiscal, inflación y tasa de cambio), la acción de políticas públicas a través del mercado y no por la vía de controles de variables resultado (costos, salarios, tasa de cambio y precios) y la restitución de contrapoderes públicos autónomos e independientes. Ajuste económico que permitiría acuerdos con el resto del mundo para el logro del ingreso de capitales al país.

La sensatez señala la necesidad de un acuerdo nacional con el propósito de presentar al mundo la voluntad de acometer reformas, de cambio de modelo, de cese de la persecución al espíritu emprendedor que ofrezca confianza para que regresen los capitales financieros y humanos que se han ido de este pletórico país.