Los nuevos significados del individualismo en tiempos de ansiedad global

Es necesario un relato orientado hacia la necesidad del reconocimiento de la aspiración de ser iguales en nuestra condición humana y que permita a la persona ser diferente en su singularidad. En la actualidad, estas carencias han escapado a la manera como se estudian los problemas y hacen inútiles las herramientas que nos ayudaron en el pasado para llevar una existencia esperanzada. Emociones, sentimientos y pasiones tienen que aparecer de forma explícita en el discurso político de las organizaciones y de la gente, de modo que ante la indiferencia social y el rechazo podamos alinear diversas motivaciones y comprendamos la importancia de nuestras complementariedades en un mundo diferente y mejor.

Es posible lograr acuerdos sobre intereses generales, pero es más difícil cuando se trata de las demandas de cada uno desde sus emociones. Hay que encontrar vías para resolver el problema del individualismo volcado hacia el interior de la persona sin considerarse a sí misma como parte de la vida social e indiferente hacia los demás. En ese entorno se hace difícil el consenso, pues las pasiones difieren de individuo a individuo y dependen de la experiencia vital de cada uno, todos pueden en su sufrimiento coincidir en el rechazo al estatus quo, más no en una propuesta de acuerdo que satisfaga a todos.

En la exploración del saber económico para contribuir con la solución de las dificultades desde las mismas pasiones humanas, hay que tener en cuenta que las teorías económicas han servido para descubrir mejores alternativas frente a los problemas existenciales, cuando cada principio es superado por otro de explicación superior, sin embargo, al igual que las teorías, la realidad misma transmuta desde cada nuevo patrón de conducta humana que la hace diferente ante cada nuevo esclarecimiento.

Es ineludible la reapropiación de la economía y de la política ante la mercantilización de sus ámbitos de acción por parte del populismo. Los populistas si han comprendido el papel de los sentimientos en la política, formulando programas de gobernanza que unen a todos en el descontento, pero jamás en el tránsito hacia una vida cívica respetuosa de cada uno hacia el otro. Estamos en presencia de una mercantilización del saber económico y de la política como fenómeno que une desde la ansiedad global, la cual tiene que ser superada, so pena de comprometer una democracia mejorada, diferente y mejor.

La historia no se repite, pero enseña, debe servirnos para superar la idea de la existencia de leyes inmutables que gobiernan de manera determinista la historia, las nuevas circunstancias nos obligan a darle nuevos significados a las palabras y a la elaboración de teorías que puedan ayudarnos a comprender mejor nuestra existencia en tiempos de ansiedad global. Es la creación de un sentido común esclarecido que facilite a la gente y a los políticos comprender las incertezas para formular una propuesta de gobernanza inclusiva de los sentimientos.

Las pasiones, los sentimientos, las pulsiones, lo que pensamos acerca del mundo cuando tratamos de delinear, representar y anticipar conjeturas son ahora cruciales para sostener nuestra existencia a lo largo de los cambios de la vida. El conocimiento personal y los recuerdos configuran esta humanidad, que como un péndulo se mueve entre un orden espontaneo indeterminado, la cognición, la conciencia, las disposiciones y los procesos. El desasosiego global que cada uno reproduce en su singularidad exige una conciencia superior de igualdad expresada más allá del saber convencional de la economía y de la política.

En América del Sur, la miseria, la desigualdad y la abundancia perversamente concentrada, unen en el rechazo a todo y son comprendidas desde fuera de las personas como problemas a ser atendidos de manera urgente por el Estado, pero no acontece lo mismo con la anulación en el individuo que una sociedad globalizada y autoritaria provoca sobre la aspiración de distinguirse de los demás en los aspectos éticos, conductuales, en la manera de comunicarse, de entretenerse, …, singularidades, en la realización de cada uno que en su identidad desean alcanzar.

Siempre hay oportunidades para Venezuela que se desaprovechan por tergiversaciones de orden político

Manifestamos nuestra preocupación por el sesgo político de la discusión sobre la asignación de los DEG que corresponden a Venezuela. Es una oportunidad para relanzar la economía del país y liberarlo de las malas prácticas monetarias y fiscales cuya racionalidad hasta el presente ha estado signada por el populismo.

Hoy (13/08/2021) vamos a compartir el documento del FMI con las instrucciones para la gestión de las asignaciones de los DEG.

Si los “influencers”, expertos, políticos y mundo académico se alinearan para defender la finalidad, procesos de gestión y redición de cuentas que se detallan en el documento que ahora compartimos, de seguro estaríamos a las puertas de un país diferente y mejor. 

GUÍA DEL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL PARA EL TRATAMIENTO Y USO DE ASIGNACIONES DE LOS DEG

Esta guía proporciona la orientación para el equipo de trabajo del FMI sobre el tratamiento y uso de las asignaciones de derechos especiales de giro (DEG). Presenta un marco coherente para que los equipos del FMI en los países evalúen las implicaciones macroeconómicas de la asignación de DEG a nivel de país, cubriendo las siguientes áreas:

Tratamiento estadístico y contable.

  • Implicaciones macroeconómicas generales y asesoramiento.
  • Análisis de sostenibilidad de la deuda.
  • Transparencia y rendición de cuentas
  • Gestión de reservas.
  • Implicaciones para los programas respaldados por el Fondo.

Enlace para la descarga del documento:

<object class="wp-block-file__embed" data="https://prosprev.com/wp-content/uploads/2021/09/ppea2021059.pdf&quot; type="application/pdf" style="width:100%;height:600px" aria-label="Incrustado de GUIDANCE NOTE FOR FUND STAFF ON THE TREATMENT
GUIDANCE NOTE FOR FUND STAFF ON THE TREATMENT
AND USE OF SDR ALLOCATIONS

 

Inflación y reconversión monetaria en Venezuela

La desconfianza entre todos y hacia todo es una cultura populista e iliberal bien arraigada en esta Venezuela, tanto entre quienes son gobierno como en muchos que no lo son, las propuestas de quienes piensan diferente se les impide la divulgación y aquellas que son del afecto de quienes dominan la escena mediática se promueven hasta la sofocación. La reconversión monetaria es técnicamente inevitable, no es en sí ninguna estrategia ni política salvadora para dejar atrás a los problemas estructurales del país. La superación de la emisión irresponsable de dinero y de la asfixia regulatoria como esencias de los males económicos del país requiere de un amplio consenso de los venezolanos en un relato compartido auténticamente democrático con sentido de propósito para el país.

La inflación en Venezuela tiene su origen en otros eventos diferentes a las reconversiones monetarias realizadas en el pasado y en la prevista para este año. El proceso de reconversión anunciado simplemente consiste en cambiar la nominación monetaria de los billetes y monedas en circulación, de todos los precios de bienes y servicios, de los sueldos y salarios, de los instrumentos financieros y del valor de las divisas mediante una nueva equivalencia dividiéndose por un millón sus valores. El efecto precio derivado de la reconversión es bien limitado.

Los procesos de reconversión siempre son precedidos por el desmedido crecimiento de la emisión irresponsable de dinero, por la falta de respuesta productiva al exceso de la demanda sobre la oferta y por la consecuente inestabilidad que produce la inflación: la inequitativa distribución de riqueza, la pérdida anticipada patrimonial para las personas, la imposibilidad para el cálculo económico, la postración social y la confiscación de la remuneración del trabajo. Las reconversiones han coincidido con la inflación, pero no son su causa, por el contrario, la reconversión es una derivación de procesos hiperinflacionarios o de una inflación galopante.

El problema de la inflación tiene variados orígenes. Desde 1999 hemos presenciado una caída cada vez mayor de la inversión productiva. A partir del 2015 el crecimiento del PIB anual ha sido permanentemente negativo. La utilización de la capacidad productiva de lo que resta en el país se encuentra por debajo del 15%, en cambio por el lado de la demanda hemos constatado un creciente aumento por dos razones, primero por el gasto público gubernamental financiado con emisión de dinero y segundo, por la incapacidad de transformar la renta petrolera en prosperidad económica, ambas circunstancias se traducen en un aumento del dinero en poder del público con poco impacto productivo. En el lapso 2015 – 2021 la producción real del país se redujo en 69,7 % mientras la creación irresponsable de dinero aumentó en 395055 %, con semejante disparidad es imposible que cualquier control de precios pueda tener éxito.

La complejidad es más seria de lo que los analistas piensan desde la macroeconomía porque la capacidad productiva fácilmente puede disminuir, pero difícilmente aumentar en corto plazo, en cambio la demanda puede fácilmente aumentar y difícilmente disminuir. Para aumentar la capacidad productiva hay que invertir y luego esperar un tiempo de maduración para tener un impacto productivo, sin contar que en nuestro país el marco regulatorio hace que tenga que transcurrir varios años para cumplir con todas las de la ley para acometer un proyecto, fácilmente pasan cuatro años y medio para obtener una respuesta favorable. Para disminuir la capacidad basta con cerrar fábricas, en un instante dejas de producir. Para aumentar la demanda, sólo se requiere un anuncio presidencial, dar instrucciones y aumentar el gasto público, pero para reducir la demanda es bien difícil, ejemplo de ello son los ajustes salariales, el Gobierno los impulsa y la oposición manifiesta que son insuficientes, todo confluye en un contexto donde difícilmente el gasto puede disminuir.

Videos sobre este artículo:

https://bit.ly/3jNcMB2

https://bit.ly/3jP4GYy

¿Qué está pasando con el mercado de divisas?

El tema cambiario es de gran complejidad producto de la interrelación entre la emisión irresponsable de dinero para el financiamiento del mal gasto público y la mala práctica de la asfixia regulatoria – ejercicio arbitrario de poder discrecional, manejo interesado de información privilegiada e incentivos perversos -. El contexto de incertidumbre se amplifica en un ambiente dominado por la inmediatez y la desconfianza entre todos y hacia todo. •Un somero análisis del comportamiento de las variables macroeconómicas valida nuestro planteamiento: la inflación es un fenómeno monetario cuyos efectos se propagan y amplifican como consecuencia de la asfixia regulatoria y del mal gasto público.