Una aproximación prospectiva ontológica de la crisis en Venezuela

Hace casi 207 años, durante los días del día firma del acta de independencia de Venezuela, en el claustro de la Sociedad Patriótica se sentían las arengas del joven Bolívar reclamando decisión ante las dudas sobre la independencia, preguntó: «¿Trescientos años de calma, no bastan?». Es nuestra historia llena de sobresaltos, dominada por sentimientos de ansiedad, frustración, ira, miedo sin tiempo para el sosiego, ni para recrear una visión de país y menos para el encuentro de un mundo mejor. Una falla de origen: sin identidad explícita del porqué de nuestra existencia ni una imagen del cómo nos deseamos ver como nación.

Será que debemos plantearnos una profunda reflexión sobre las fuentes de esos desencuentros. Estamos en esa encrucijada existencial muy a pesar de la urgencia de los graves acontecimientos que nos acogotan. Son diecinueve años en estado de permanente asedio por parte de un gobierno que actúa como si quienes gobernaran fuesen otros ¿Qué permitió desde la democracia, el arribo de un proceso de pérdida de la institucionalidad en Venezuela? Por poco sensible que fuera esa gobernanza hacia la gente y muy cercana de las élites del poder político y económico ¿Cómo fue posible el credo de que cualquier opción era mejor que la de un gobierno democrático?, ¿Cuál racionalidad pudo movilizar la creencia de que todo podía resolverse con un experimento radical populista cargado de anacronismos ideológicos, económicos y políticos? ¿Cómo fue posible?

Los argumentos previos al arribo al poder del Socialismo del Siglo XXI eran profundamente económicos relacionados con las desigualdades, la pobreza y la corrupción y también políticos con un discurso de negación de la representatividad a favor del protagonismo como alivio a la exclusión de los pobres, pero siempre estuvo ausente el sentido ontológico de la nación, no hubo otra cosa que retórica vacua cargada de una mezcolanza ideológica que caracteriza al populismo electorero que opone al supuesto pueblo-víctima a una minoría explotadora.

Hoy esos mismos argumentos que desembocaron en el resquebrajamiento de la democracia se han hecho más dramáticos: colas, inflación extrema, crisis sanitaria y alimentaria, ni que decir de la exclusión, todo es peor ahora, como ejemplo, quien no pertenezca al partido de gobierno, no tiene acceso libre a las redes de distribución de alimentos con precios controlados. Está presente un sentimiento de pérdida de la seguridad económica y de ausencia de un gobierno que responda a las expectativas de lo que fuera y de lo que resta de la clase media venezolana en términos de «¿Quiénes somos? ““¿Cuál es el futuro para nuestra descendencia?”.

El sistema actual de gobierno en Venezuela no tiene respuestas para enfrentar el caos económico actual, ni la inestabilidad política, pues la frágil democracia se debilita cada vez más, los signos que caracterizan al autoritarismo se hacen cada vez más presentes, el gobierno y los poderes públicos no disponen de la autonomía e independencia necesarias. Comienza a aparecer una preocupación por lo que somos como nación, como cultura y por nuestros propios valores existenciales.
¿En qué dirección se necesita que sea impulsado un nuevo relato de los acontecimientos que contamos? Pensamos en el empoderamiento de las multitudes, de nuestra cultura y de nuestros principios. Es la fundación de una historia inclusiva fuera del miedo y de la ira. Un relato que asuma la ansiedad ontológica, más allá de una racionalidad fundada en la economía y en la ideología.
Reconocemos la existencia de una creciente ansiedad. Reconocemos que el cambio está ocurriendo de manera muy rápida y difícil. Hace falta escribir una historia que rechace la segmentación entre ellos y nosotros, entre capitalistas y trabajadores, entre lo privado y lo público, … Es decisiva la aceptación de que estamos conectados no sólo económicamente sino como personas.
Tenemos una sociedad fracturada, hay una pesadumbre común, y también existe la posibilidad de una conexión consciente. Es un relato que promueve la empatía, el afecto y una visión compartida de un futuro emergente.
Hay que hacer frente a las realidades económicas y políticas. Tanto la economía y el gobierno deben estar formulados para servir a la gente, no al revés. Debemos tener estructuras de gobierno que respondan a las personas y no fundados de la captura de rentas pecuniarias e ideológicas que las encubren. Nuestro gobierno debe apoyar los derechos civiles de todos los miembros. ¿Cómo podemos dialogar e involucrar a los excluidos económicos y políticos que hoy están bajo amenaza? Es la clave de éxito.

Cuando el gobierno promueva la inclusión, estaremos llegando escribiendo una historia diferente. Esta narrativa debe apelar a nuestros mejores sentimientos y hablar tanto con nuestro consciente como con el inconsciente. Que todos debemos dar espacio para participar en este nuevo relato. En esta dialéctica juegan un papel importante el liderazgo político y los actores sociales de las Universidades Autónomas, las Academias de Ciencias, los Colegios Profesionales, las Asociaciones representativas de los trabajadores y de los empresarios.
En esta historia, debemos tener un sistema económico que funcione, donde se comparta la riqueza. Es cierto que hay incógnitas y riesgos, pero los que tienen la mayor cantidad de recursos financieros deben tomar más riesgos y cargas. Las élites no deberían ser solo capaces de sacar provecho de todo el crecimiento, sino socializar también el riesgo.
Hay que asegurarse de que a medida que creamos nuevas estructuras para la acumulación de capital, tengamos estructuras paralelas para las personas. Si necesitamos aplazar beneficios, debemos mirar a los más capaces de soportarlos en costos y en el tiempo. Debemos trabajar para limitar la influencia de del “economicismo” y la ideología en el espacio democrático. La creación de riqueza debe ser nuestro medio, no nuestro propósito. Las actividades económicas deben existir para el beneficio del bien común y no solamente para maximizar el beneficio de unos pocos. Es una nueva historia que reconoce esos ámbitos están interrelacionados, los gobiernos deben establecer reglas y estructuras para la economía que responda a todas las personas.
La gente puede y va a cambiar, pero la ruta está llena de obstáculos. Necesitamos ayuda. Necesitamos tiempo, recursos y un nuevo relato. Necesitamos que todas las personas a sean parte de la historia, incluyendo las élites, con el fin de compartir en nuestro futuro económico, político y cultural. Necesitamos un gobierno sensible, eficaz e inclusivo. No es el que tenemos hoy en día, pero la solución no es que desaparezca la diversidad ideológica, sino que se fortalezca, que más nunca exista posibilidad de colonización de las instituciones por parte de del populismo, hay que trabajar para hacer que el gobierno y los poderes públicos funcionen.


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El emprendimiento como alternativa al cambio del trabajo formal por una actividad en los mercados negros o la huida del país

La sensatez

Hemos entrado en Venezuela en una fase donde aparece como factor crucial de la crisis la intensificación de la fase depresiva, es decir de caída extrema de la actividad productiva y del empleo formal, sin que por ello el cuadro de hiperinflación se reduzca. Al margen de quienes emigran del país, las familias en medio de la incertidumbre han sido tentadas por las actividades del sector informal y por los cambios de trabajo hacia sectores vinculados con los mercados negros, ahora esa es una decisión de riesgo mayor. Consideramos que es la hora de conservar el puesto de trabajo haciéndolo mejor o de exploración de espacios para el emprendimiento frugal con base en las capacidades de la persona.

Se escucha en nuestro medio con mucha frecuencia:

“Eso es lo que te pagan, mejor lavamos carros y nos ganamos en un día lo que te ganas en un mes”.

“Mi vecino se está dando vida, desde que se metió a «bachaquero», le sobra de todo”.

“Me voy porque me están ofreciendo más”.

Las dificultades

Son los tiempos de las dificultades, de tomar buenas decisiones y no de dejarse arrastrar por las reacciones al abrigo de las emociones irreflexivas. Hemos podido observar como mucha gente actúa comprometiendo su futuro apresuradamente bajo el supuesto de que las dificultades del ahora y las condiciones del ambiente serán permanentes, cuando todo lo contrario lo que estamos viviendo es la antesala de algo que vendrá que no será precisamente lo que acontece.

No podemos negar las condiciones extremas que actualmente presenta el país que ha trastocado la cotidianidad de la existencia del venezolano, entre esas condiciones objetivas están:

  • La severa reducción del poder adquisitivo y de la noción sobre cuál es el valor de lo que una persona hace.
  • La dislocación de la rutina con una pérdida de tiempo en tareas que para nada agregan valor en búsqueda y en colas para adquirir bienes y servicios que en muchas ocasiones no se traducen en una compra efectiva.
  • La disminución del tiempo útil de la vida profesional para generar resultados económicos, espirituales y de esparcimiento realizador.
  • El aumento de la inseguridad en todos los planos de la existencia: la personal, la emocional, la afectiva, la económica, …, la laboral.
  • El rompimiento del sentido de pertenencia.

Es conveniente tener conciencia e internalizar adecuadamente esas condiciones, de manera que la persona y su grupo familiar puedan sobreponerse. Lo que sí está al alcance del aquí para evitar la pérdida de la autoestima y la quiebra del plan de vida, es la profunda reflexión a nivel del grupo familiar considerando los siguientes aspectos:

  • Hay que asumir lo que está aconteciendo como un momento de la existencia familiar producto de una transición, no como algo que permanecerá o se perpetuará.
  • No hay que sentirse deshonrado, si se pierde la fuente de ingresos o se queda sin empleo, no se retraiga, manténgase en contacto con sus amigos y familiares. El que pueda sobreponerse depende esencialmente de uno mismo.
  • Se requiere aceptar lo que está ocurriendo, los sentimientos que genera, concédase sentirse mal y comparta el trance con alguien de confianza.
  • Busque apoyo en su entorno cercano, cuide su salud física, su equilibrio emocional y el de quienes le rodean, mientras pueda coma bien, ejercítese, descanse, haga paradas, le ayudarán a reducir el estrés.
  • Dese una pausa larga para rehacer su plan familiar, reorganizar su economía, formular su dispositivo de acciones y retomar el control emocional de su vida, sea lo que sea el futuro depende de usted, entre en confianza.
  • Alargue su horizonte buscando las oportunidades que existen en lo que le acontece.

Hay que recordar que dadas las circunstancias el imaginario popular es el terreno fértil para la creación de todo tipo de especulaciones y rumores, ellos se propagan instantáneamente y en ausencia de validación objetiva, son las mayores fuentes de pérdida de energía vital, de autoestima y de confianza, es el peor camino para darle sentido a la vida. Igualmente, evalúe e indague antes de tomar acciones apresuradas comprando lo que no necesita, adquiriendo dólares sin evaluación previa, acumulando irreflexivamente inventarios porque lo dijo un experto, su vecino o los medios. Detenga la premura, distinga entre el deseo, la emoción y la evasión frente a las necesidades reales y la conveniencia del uso en extremo cuidado de lo poco que tiene como medio de pago.

Explorar espacios para el emprendimiento

Buscar oportunidades en la adversidad:

  • Trabajar con socios innovadores.
  • Fortalecer la confianza.
  • Actuar con sentimiento y entusiasmo.
  • Desplegar el espíritu de trabajo en equipo “team work”.
  • Pensar diferente y mejor.
  • Promover la ingeniosidad: imaginar soluciones sostenibles.
  • Hacer más y mejor con menos.

Consolidar las fortalezas:

  • Convierta el dinero excedente al financiamiento de las transacciones corrientes y de previsión en activos productivos:
    • De manera transitoria hasta identificar una oportunidad para el emprendimiento, proteja los recursos patrimoniales en forma de activos con riesgo mínimo de pérdida anticipada de capital, tales como joyas, oro, obras de arte, terrenos, vivienda o en materias primas.
    • Al identificar oportunidades para el emprendimiento, aplique los excedentes en activos que reproducen renta y capital.
  • Desarrollar el talento:
    • Aproveche las habilidades para producir bienes y servicios susceptibles de ser cambiados en el mercado por otros bienes y servicios duraderos.
    • Capacítese, aprenda a hacer cosas nuevas, conozca las nuevas tecnologías. No desdeñe las ventas: son una fuente de riqueza.

Identificar oportunidades

Lo que vendrá va a exigir bienes y servicios más pertinentes en términos de uso, más baratos, más durables, cuyos procesos sean cuidadosos en su impacto ambiental y en el uso de los recursos naturales.

Las limitaciones económicas que enfrenta el país van a crear espacios para las actividades de mantenimiento, de reciclaje y de transformación de equipos y herramientas en recursos con propiedades de uso amplio y diverso. El mismo abandono por parte del estado puede ser la ocasión para ofrecer bienes y servicios que antes no era posible.


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Un país a la deriva con la brújula perdida

Preocupa en nuestro país esa suerte de búsqueda de soluciones puntuales cuando nos encontramos en un momento crucial de naturaleza política e institucional. Estamos a las puertas de un desenlace fatal y no aparece un plan, solo el populismo de izquierda en el poder y el populismo de derecha radical copan la escena. Hay que romper el cerco de los extremos, no estamos solos y nos necesitamos todos, nadie va a venir del resto del mundo a salvar una sociedad que en medio de la abundancia de recursos externos (más de 500.000 millones de $ USD), internos convencionales (petróleo, gas natural, hierro, bauxita, minerales y piedras preciosas) y ahora para completar coltán y quizás tierras raras, prefiere refugiarse en la posibilidad de ganar a través del aniquilamiento del supuesto adversario.

Solo se hacen presentes las soluciones aisladas, más próximas de pócimas paliativas que de preparación para una Venezuela diferente y mejor. Se escucha con avidez a los expertos de la economía, en cada ocasión ese público voluble y angustiado puede cambiar de opinión, no por la presentación de un marco lógico de conocimiento, de hipótesis refutables y de evidencias, sino por cualquier otra razón por disparatada que sea. La gente puede suscribir argumentos contradictorios entre sí, cargados de falacias, porque se parece al cuadro de lo que su conciencia desea y no de los signos de las verdades amargas de lo que le rodea.

Como los familiares del desahuciado en el tránsito de la vida ven, en cualquier de baja del sufrimiento, las señales de una sanación milagrosa, eluden la realidad y se escucha a quien con discursos muy pobres ofrece la cura inmediata y definitiva de quien ya está más allá que de acá.

Estamos ante un país con un deterioro social, político, moral y económico, con cambios nítidos hacia lo peor:

    • Con un profundo dolor social que se dibuja en el rictus de quien pasa parte la vida productiva en una cola, ocioso y bajo el sol, de quien busca desesperanzado desde una pieza de recambio de su nevera hasta un paliativo para el sufrimiento de quien se va.
    • Con una falta de aliento, cuesta respirar, hay cansancio y ahogo ante cualquier desenlace porque todo puede pasar en un segundo hasta perder la vida estando sano.
    • Con una fatiga, falta de fuerzas hasta para el descanso, un cansancio hasta para reír.

Son los estertores sociales intermitentes: regulaciones, procedimientos, normas, que se acumulan obstruyendo lo simple y cotidiano, si bien no se tiene la sensación de un inminente cambio social cunde ante todo el temor y la ansiedad.

Es un delirio social cargado de cuanta fábula, rumor, fantasía y mentira, pueda concebir una sociedad convulsa, un cuadro poco propicio para la sensatez entre la agitación y la parálisis.

Ojalá podamos hacer una breve pausa y recapitular, a menos en economía, no puede haber solución sin una propuesta integral microeconómica, macroeconómica e institucional. Y es lo institucional político el factor clave de éxito, sin poderes públicos autónomos e independientes, sin una simplificación y optimización del marco regulatorio, sin disciplina fiscal y con emisión irresponsable de dinero, no hay, ni habrá éxito.

La emisión irresponsable de dinero no solo se origina por la emisión desmedida de monedas y billetes, también se presenta cuando la mala política pública destruye capacidad productiva y la liquidez no encuentra desahogo en la producción de bienes y servicios, de modo que el dinero orgánico se hace inorgánico.


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El tiempo y la existencia bajo el desorden y la incertidumbre (primera parte)

EltiempoUna vida con sentido de propósito

Para el año 2008 se nos solicitó una sesión prospectiva sobre los «Planes de vida», desde la perspectiva de la economía con motivo de la inminente «reconversión monetaria». Con ese propósito elaboramos un escrito sobre el desorden económico, la incertidumbre y sus impactos sobre el uso del tiempo. En nuestra percepción hay modos de evitar la pérdida del pensamiento reflexivo y no perder la esperanza, porque la vida es bella (como el relato de «La vita è bella» una película de 1997, escrita, dirigida y protagonizada por Roberto Benigni). El tiempo es quizás el recurso más importante de la vida, como es inapreciable se le olvida, y al olvidarlo lo hacemos también con el sentido de nuestra trascendencia. Nuestra propuesta prospectiva es invitar al lector a revisar su utilización del tiempo dedicado a la vida y así darle sentido a la misma.

La propuesta

Proponemos la elaboración de una lista de ocho aspectos relevantes en la existencia de cada quien, en este trabajo, como ejemplo, hemos formulado la lista siguiente:

  1. La calidad de vida.
  2. El conocimiento.
  3. El afecto.
  4. La inteligencia.
  5. La creatividad
  6. La confianza
  7. La responsabilidad.
  8. La pasión de vivir.

Puedes cambiarla, dejarla como está, agregar o quitar componentes de la lista.Toda vez que la seleccionas, dale contenidos en términos del uso del tiempo para qué, luego reflexiona sobre el trabajo realizado y te convencerás a ti mismo que la vida tiene significado y propósito.

La calidad de vida

Tiempo para:

  • Tener una sensación de bienestar.
  • Caminar, pasear, bailar,…
  • Mantenerse en forma.
  • Prestar una atención significativa a algo.
  • Dar lo mejor de si.
  • Hacer algo interesante y atractivo.
  • Jugar con los niños (hijos, nietos, sobrinos,…).
  • Reír o sonreír.
  • Estar alegre y feliz.

El conocimiento

Tiempo para:

  • Leer un libro.
  • Escuchar música.
  • Ver un video.
  • Hablar, comunicarse con alguien acerca de la superación personal, de las herramientas para ayudar en la mejora de vida de las personas, de la comprensión del conocimiento, de cualquier tema relacionado con el saber. 
  • Validar sus conocimientos y herramientas en términos de resolución de problemas. 
  • Aprehender dialécticamente habilidades y conocimientos con otras personas. 
  • Buscar respuestas a través de la investigación y de las capacidades de organización.
  • Añadir algo nuevo al conjunto de sus conocimientos y conectarse con algo que ya sabía.
  • Crear un resultado por encima y fuera de lo común.

El afecto

Tiempo para:

  • Comunicarse con alguien sobre temas que no son técnicos o personales.
  • Sentirse conectado con alguien.
  • Recordar a quien le muestra amor.
  • Evocar el nacimiento de sus hijos.
  • Dar afecto a los demás.
  • Decir la verdad.
  • Ofrecer lo mejor de sí.
  • Cumplir con su palabra.
  • Mejorar una historia de aprendizaje, no por su ego, ni por su imagen.

La inteligencia

Tiempo para:

  • Hacer frente a un problema.
  • Formular una buena pregunta .
  • Buscar alternativas antes de tomar una decisión.
  • El uso de cualquiera de sus conocimientos o herramientas para mejorar.
  • Tomar una decisión.
  • Seguir adelante con una decisión.
  • Confiar en que se sabe lo que se está haciendo.
  • Lograr una solución.

La creatividad

Cada vez que tenga que:

  • Hacer algo novedoso
  • Combinar las cosas de una manera diferente.
  • Trabajar con alguien para crear valor.
  • Diseñar, construir, esculpir, escribir, pintar, dibujar .
  • Generar pensamientos o ideas inspiradoras.
  • Ser útil a la gente.

 

La confianza

Tiempo para:

  • Ser transparentes y seguros al tomar decisiones.
  • Cumplir con las metas fijadas y actuar con decisión.
  • Tener una comunicación efectiva y precisa con quienes le rodean.
  • Mantener la consistencia entre su discurso y sus acciones.
  • Ver las oportunidades ocultas detrás de las dificultades.

La responsabilidad

Tiempo para:

  • Ayudar a alguien de alguna manera.
  • Proporcionar información o herramientas que puedan ser útiles para los demás.
  • Proporcionar recursos, tiempo para la responsabilidad social.
  • Centrarse en la búsqueda de un resultado para agregar valor.
  • Visualizar una solución eficaz a un problema.

La pasión de vivir

Tiempo para:

  • Emocionarse y sentir entusiasmo por la vida, por la gente, por la naturaleza.
  • Tener deseos de superación.
  • Estar lleno de energía.
  • Despertar la pasión en los demás.
  • Hacer algo novedoso.
  • Ir a un lugar no conocido.
  • Escuchar, ver o experimentar algo diferente.

Utilidad en línea para el uso del tiempo:

Una semana de planificación del uso del tiempo


Notas importantes.

Enlace para presentación en línea en formato «Prezi»: «El tiempo y la existencia bajo en caos y la incertidumbre»