Anacardos


Anacardos

Pasó la tarde, entre música que de lejos respiramos, desde las conservas de los frutos de vida, con en gajito de mandarina que me obsequiaste, allí estaban dulces barras de cuadritos llamados “Mis Poemas”, pensamos en conversaciones celestiales y sapiens queriéndose dioses, recordando a Antonio Machado, a Sevilla de tus olvidos, a Sevilla de mis recuerdos, desde todos los espacios donde fluyendo nos hemos cruzado, dimos lectura al escrito de “La Cayena”, de la flor de tu historia y de la mía cuando te vi.

Serpentinas, almíbar y canela

I

Bajan serpentinas
magenta,
coralinas,
azulejas,
desde el volar
de los papagayos,
mi muselina estampada,
mi manzana de anacardo,
he dejado colar
en los hilos de tu tela,
mis quimeras
adentro del índigo,
donde pasan
los deseos,
como marañón tostado
en almíbar y canela.

II

Mi avellana confitada
imagen de un instante,
cuando la veas,
esta tarde en cacao,
ya disfrutada estará

18 de febrero de 2017

Francisco J Contreras M

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