¿Llegaste?


Desde el solaz camino de Valencia a San Cayetano, fue de fulgurante sol, más intensa fue la caída de la tarde, con el céfiro buscando un extravío de musas, una mitad del valle en espectáculo, acuarela de los cielos. Desde el sitio de los bombones, aguardaban los frutos de Montezuma, en la estancia todos regados estaban, unos pasos más allá, el tablado de la fermentación, en sus penumbras y humedades. De frente hacia el río, la cuadra del secado de las nueces y el retén de la bombonera.

Céfiro

I

¿Hola cómo llegaste?
Me fue como tu deseo quiso,
he colocado
en los compartimientos
del pensamiento,
cada elogio,
cada encanto,
brotes
de tu alegre sonrisa,
y poco faltó
para estar contigo,
y de corazón lo estuve

II

Vinieron cálices
en vívidos cristales,
de almíbares
de lulo,
mamón,
coco,
uvas de playa,
mango verde,
jobo de la india,
como de seguro
se colman de sentires,
de tu boca, intensa y roja,
las vasijas del amor ausente.

III

Año nuevo de China,
se iluminan los vientos
en multitudinarios colores.
La fría brisa
se desparrama
desde la colina,
hacia la terraza,
ignorante el céfiro va,
de tu estadía
en otros lares,
y he fallado
en decirle,
que andas entre arrecifes,
acantilados y palmeras,
y vendrás,
sé de la ansiedad,
de sufrir tu alejamiento,
pues yo también la tengo.

11 de febrero de 2017

Francisco J Contreras M

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: